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El vino más tecnológico (y sostenible) del mundo se hace en Ribera del Duero

Así es como ha evolucionado el método de elaboración de caldos en una las mayores denominaciones de origen de España

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El vino más tecnológico (y sostenible) del mundo se hace en Ribera del Duero

La utilización de energías renovables se ha convertido en una prioridad para esta bodega

© Juan Antonio Marín

El vino es una de las bebidas más consumidas en España. Según datos de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), solo en 2020 se bebieron 23,9 litros de vino por persona y año. Una cifra que ofrece una visión global bastante aproximada de su importancia en nuestro país.

El vino más tecnológico (y sostenible) del mundo se hace en Ribera del Duero
Las Bodegas Marromera utilizan energía sostenible en todo el proceso de fabricación y aprovechamiento de sus vinos ©Juan Antonio Marín

Y, aunque pueda parecer lo contrario, su producción se ha modernizado bastante con el paso de los años. Desde el cuidado de la vid hasta el proceso de fermentación y embotellado, todo está medido con la última tecnología para hacer que sea cada vez más sostenible.

Una de las bodegas que más han invertido en I+D+I es Matarromera. Una empresa familiar que hace que sus vinos viajen expandiendo por todo el mundo las bondades de la denominación de Origen Ribera del Duero.

De hecho, la Bodega Emina es el primer centro integral de desarrollo sostenible del sector vinícola. Además, fue la primera empresa española con certificación AENOR que midió su huella de carbono y cuenta con el certificado Wineries for Climate Protection, consorcio impulsado por la Federación Española del Vino, en el que participa de forma activa liderando la estrategia del sector vitivinícola nacional en defensa del medio ambiente.

También participa en la International Wineries for Climate Action (IWCA), un grupo de trabajo colaborativo que aborda el cambio climático mediante estrategias innovadoras de reducción de las emisiones de carbono. Pero ¿cómo se consigue exactamente que un vino sea sostenible?

Energía renovable en cada etapa

Todo comienza con lo que denominan “el ciclo del vino”. Primero, la variedad de uva elegida se cultiva en la tierra apta para ello. De esta base, y del río Duero que moja sus tierras, encontramos los primeros factores determinantes para su color, su sabor y su aroma.

Placas solares vino
Las placas solares ayudan a crear más energía de la que necesita la bodega para funcionar ©Juan Antonio Marín

El sol es el otro elemento vital sin el cual no podría entenderse el cultivo de las viñas. Y aquí es donde apuestan por una solución sostenible, con el uso de más de 120 paneles solares fotovoltaicos LG NeON 2 Bifaciales, instalados en las marquesinas del aparcamiento para producir más energía de la que necesitan al día. Además de unas pantallas profesionales de bajo consumo energético, gracias a su ecotecnología, integradas en sus bodegas.

Este hecho es determinante para crear un ciclo sostenible, a lo que hay que sumarle todo el reaprovechamiento de recursos. Una idea que les permite obtener diferentes productos zero waste, es decir, sin desperdiciar nada por el camino.

Vino sí, pero también cosmética

Otro de los resultados más sorprendentes que podemos encontrar cuando la tecnología se alía con el vino es el de la cosmética. Los productos para el cuidado de la piel relacionados con el vino son algunos de los más demandados en la actualidad.

Y es que, como hemos comentado, aquí no se desperdicia nada. La primera prensada de la uva resulta en un vino que irá a las botellas. Con la segunda, se elaboran aguardientes como el orujo y con la tercera, cosméticos. Y con el exceso de madera, podas y rastrojos se realiza un nuevo prensado que resulta en combustible de biomasa.

El vino más tecnológico (y sostenible) del mundo se hace en Ribera del Duero
Cada parte del proceso de fabricación del vino está pensada para ser más sostenible ©Juan Antonio Marín

“Esta forma de actuar la aplicamos tanto en nuestras instalaciones como en la elaboración de vinos, aguardientes, aceites de oliva virgen extra, cosméticos y vinos sin alcohol de alta calidad atendiendo siempre a criterios de sostenibilidad y responsabilidad a lo largo de nuestra cadena de valor”, explica Carlos Moro, presidente de la compañía vitivinícola.

Repoblar para devolver a la tierra

El último paso del proceso consiste en devolverle a la tierra algo de lo que ofrece para que continúe el proceso. Y es que tanto las barricas en las que se envejece el vino, como los tapones de corcho, se extraen de árboles. Es por eso que desde Matarromera tuvieron la idea de ayudar con la reforestación de un encinar de 800 encinas micorrizadas con trufas negras autóctonas. Esto supone una simbiosis perfecta, donde el hongo ayuda a proteger las raíces, mientras que el propio árbol crea el escenario ideal para que se desarrolle la trufa.

El vino más tecnológico (y sostenible) del mundo se hace en Ribera del Duero
Repoblar un bosque en encinas es una manera de devolver a la tierra algo de lo mucho que nos da ©Juan Antonio Marín

Una iniciativa desarrollada por la empresa CO2 Revolution con una innovadora biotecnología que integra un proceso de micorrización puntero en España. A ella se sumaron Jaime de Jaraíz, CEO de LG España y el propio Carlos Moro, así como Javier Peña, chef vallisoletano y presentador del programa Comerse el Mundo en TVE en la localidad de Pesquera de Duero (Valladolid).

“Esta reforestación es un paso más en nuestro reto de reforestar 47 millones de árboles con el proyecto Smart Green, una demostración clara de que, llevando a cabo pequeños gestos, somos capaces de hacer grandes cosas”, sentencia Jaime de Jaraíz, CEO de LG España.