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Esta es la tecnología detrás de las mascarillas

Una startup española lanza unas nuevas mascarillas waterproof que aúnan tecnología, diseño y protección

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Esta es la tecnología detrás de las mascarillas

Existen varios tipos de mascarillas homologadas y todas tienen sus ventajas e inconvenientes para los usuarios

© GettyImages

En este año 2020 todos nos hemos familiarizado bastante con las mascarillas, pero ¿sabes cuáles son los distintos tipos que existen? Para empezar, existen tres modelos diferentes según la clasificación que hace el Ministerio de Comercio, que es el encargado de controlar su venta.

Las que están a la venta en nuestro país deben pasar por un proceso de homologación para que cumplan con la normativa europea y española en protección contra el coronavirus.

Mascarillas EPI, máxima protección

Las mascarillas EPI (Equipo de protección individual) son las más seguras en la lucha contra el coronavirus o la propagación de infecciones. Este tipo de protección está diseñado para que lo lleven personas que están en contacto directo con el virus. Tal y como explican desde el Ministerio de Consumo: “Quienes cuiden o estén en contacto con personas sintomáticas o positivos por COVID-19 usarán con preferencia mascarillas EPI”.

Las mascarillas cuentan con distintos tipos de eficacia de filtración, que pueden ser FFP1, FFP2 y FFP3 y están indicadas para usarse hasta en periodos de 4 horas. “Este tipo de mascarillas se recomiendan fundamentalmente para su empleo por profesionales para crear una barrera entre un riesgo potencial y el usuario. También pueden estar recomendadas para grupos vulnerables por indicación medica”, indican desde el Ministerio.

Las mascarillas EPI tienen como finalidad filtrar el aire inhalado evitando la entrada de partículas contaminantes en nuestro organismo.

Mascarillas quirúrgicas, para enfermos

En el segundo escalón encontramos las mascarillas quirúrgicas. Estas pueden encontrarse en farmacias y centros hospitalarios y son las más indicadas para las personas sintomáticas o asintomáticas positivas.

Según su eficacia de filtración se clasifican en tipo I o tipo II y son las que acostumbramos a ver en ambientes clínicos. Su objetivo es evitar que el personal sanitario y los pacientes infectados (o sospechosos de estarlo) transmitan agentes infecciosos. Están diseñadas para filtrar el aire exhalado y protegen a quienes están alrededor, evitando la dispersión vírica al estornudar, toser o hablar.

Mascarillas higiénicas

Por último, encontramos las mascarillas más utilizadas que son las higiénicas. Este tipo de mascarillas deben cumplir con la normativa UNE 0064 o UNE 0065 que marca el ministerio para poder estar homologadas en nuestro país. Según explican desde Sanidad: “son un complemento a las medidas de distanciamiento físico e higiene recomendadas en el contexto de la pandemia de la COVID-19”. Cubren boca, nariz y barbilla y están provistas de un arnés que rodea la cabeza o se sujeta en las orejas.

Tecnología para la protección

En este contexto, podemos encontrar muchos modelos como las Nakeba VirProtect+, una mascarilla antiolor y waterproof de máxima protección que se adapta al rostro y que ha sido diseñada por una startup española.

Está compuesta por una tecnología de doble tejido testado frente al Covid-19 tiene una eficacia del 99% contra virus y bacterias, un sistema antiolor y son capaces de repeler los líquidos, por lo que son aptas para lavarlas en casa.

Teniendo en cuenta que 129 mil millones de mascarillas se desechan cada mes en el mundo, según datos de Greenpeace, el uso de este tipo de mascarillas reutilizables tiene también un plus medioambiental, ya que se reduce el consumo de las mascarillas de usar y tirar