Pagar con la palma de la mano... ¿es posible?

Pagar en efectivo ya no se lleva. Estas son las nuevas formas en las que puedes pagar en los comercios del futuro

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10 de Octubre 2020 / 10:39 CEST

Amazon permitirá pagar con la palma de la mano

Un usuario aproxima su mano al nuevo sistema de pago Amazon One.

© Amazon

Sacar dinero en efectivo, o incluso la tarjeta de crédito, para pagar en un establecimiento es algo del pasado. Actualmente, existen nuevos métodos de pago que permiten una mayor libertad a la hora de realizar desembolsos. Eso sí, el gran problema sigue siendo que todavía no están implantados en la mayoría de los comercios y solo unos pocos clientes pueden disfrutar de ellos.

Aún así, todo parece indicar que el dinero físico está condenado a la extinción. Dinamarca es uno de los países europeos que más pronto que tarde terminará con el dinero físico. De hecho, según un reciente estudio publicado por la Cadena SER, en el país nórdico solo un 2,1% de la población paga sus facturas con dinero físico, mientras que casi la totalidad de la población lo hace a través de otros métodos. Como estos.

Pagar con la cara o con el dedo

Apple lanzó su sistema de desbloqueo facial Face ID con la llegada del iPhone X y muchos fabricantes se lanzaron a imitarla. El desbloqueo facial permite una manera segura de desbloquear el teléfono móvil y, por lo tanto, de realizar pagos usando el smartphone como una tarjeta de crédito virtual. Sin tener que poner el pin ni sacar nada de la cartera.

Este tipo de pagos se realizan gracias a los chips NFC integrados dentro del smartphone, que permiten usar el terminal como una tarjeta sin contacto. Otras opciones para pagar de manera segura pasan por desbloquear el teléfono con la huella dactilar o con el propio código de desbloqueo.

Amazon y su pago con la mano

Otra de las empresas que se ha apuntado a mejorar la forma en la que pagamos es Amazon. El gigante de las compras online ha estado durante meses desarrollando y probando un nuevo sistema de pago que por fin se ha estrenado. Se trata de Amazon One, un lector ubicado junto a las cajas registradoras de algunos de los establecimientos físicos Amazon Go que la empresa tiene abiertos en Seattle.

Esta tecnología requiere usar la tarjeta de crédito la primera vez, pero después basta con acercar la mano a uno de los escáneres para que lea la palma y permita el pago. El sistema ha sido presentado por Amazon como una solución para evitar pagar con dinero físico en plena era del coronavirus, aunque todavía plantea debate sobre la privacidad de los datos biométricos.

¿Quién almacena mi rostro?

Es decir, aquellos datos que las empresas deben almacenar para que podamos usar sus servicios, como las huellas dactilares, imágenes del rostro o, en este caso, la palma de la mano.

Al igual que ocurre con la información de nuestra voz, que deben almacenar y procesar para resolver nuestras preguntas cuando decimos eso de “Oye, Siri” o “OK, Google” a los asistentes virtuales, la privacidad de la información biométrica está todavía en tela de juicio.