¿Por qué los centennials ya no cogen llamadas?

Gran parte de los millennials, y casi todos los centennials, consideran ‘invasivas’ las conversaciones telefónicas

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24 de Septiembre 2020 / 13:50 CEST

¿Por qué los centennials ya no cogen llamadas?

Una chica escribe en su teléfono móvil a través de una app de mensajería

© GettyImages

“Si alguien me llama sin haberme avisado antes por WhatsApp, no contesto y le mando un mensaje a ver qué quiere”. “Me agobia que alguien me llame por teléfono sin haberme avisado. Es demasiado invasivo”. Estos son algunos de los comentarios que pueden leerse en redes sociales como Twitter cuando sale el tema de las llamadas telefónicas. ¿Por qué a los jóvenes les cuesta tanto coger el teléfono?

In this photo illustration the WhatsApp logo seen displayed
Es una generación que ha nacido en un contexto de apps de mensajería ©GettyImages

Puede que la respuesta la tenga que ya han nacido en un contexto de apps de mensajería que son, para ellos y ellas, lo que fue el teléfono para las generaciones anteriores o el smartphone para las no tan anteriores. Esta forma de comunicación parece haber superado a la conversación hablada más tradicional, hasta el punto de que muchas personas prefieren la comunicación unidireccional que aportan los mensajes (o las notas de voz) en lugar del intercambio que ofrecen las llamadas telefónicas.

Las apps de la discordia

Aunque la aplicación fue creada mucho antes, WhatsApp comenzó a popularizarse en 2009, cuando muchos usuarios se dieron cuenta de las enormes posibilidades. Su influencia en las comunicaciones ha sido tan grande que la mayoría de las operadoras de telefonía ofrecen ya los mensajes de texto SMS totalmente gratis como una manera de no quedarse atrás.

  

Y como siempre, cuando algo funciona, rápidamente aparecen copias o apps inspiradas en la primera. Es el caso de servicios como Telegram, que cuenta con el mismo principio de WhatsApp, pero se centra en ofrecer muchas más funcionalidades y una auténtica experiencia multiplataforma (funciona en móvil, tablet, navegador de internet, app para Windows y MacOS, smartwatches o incluso Apple Car y Android Car).

Los más antiguos del lugar incluso recordarán algunas apps que, además de ofrecer mensajería instantánea, ofrecían la posibilidad de realizar llamadas por internet y las primeras videollamadas. Apps como Line, WeChat o incluso Skype, que es anterior a todas ellas y que sigue funcionando como un servicio de comunicaciones online.

  

Actualmente, WhatsApp ostenta el título de la app de mensajería más usada, con unos 2.000 millones de usuarios, según un informe de la consultora Statista. Le siguen Facebook Messenger con 1.300 millones, WeChat y QQ (ambas muy populares en China) con 1.203 y 694 millones respectivamente y Telegram con 400 millones.

No contestar, como concepto

Lo interesante de esta generación es cómo han llegado a sentir ansiedad cuando llama un número desconocido (o conocido sin avisar). La razón parece estar en la falsa sensación de privacidad y distanciamiento que ofrecen las aplicaciones de mensajería. Parece mucho más sencillo contestar a un mensaje que tener una conversación hablada. Es más, si el mensaje que hay que comunicar es negativo, es incluso más cómodo para el que tiene que dar la noticia.

  

Otra de las ventajas de contestar solo por mensaje es que, evidentemente, lo que se dice queda por escrito. Un salvavidas en caso de personas con poca memoria o incluso una oportunidad para ser más conscientes de lo que realmente dijimos (aunque el mensaje se entendiera mal).

En resumen, puede que los centennials y millennials no contesten mucho las llamadas telefónicas, pero su modo de actuar muestra las grandes ventajas (y carencias) que tiene la comunicación escrita frente a la hablada.