Tecnología para mejorar el rendimiento cerebral ¿Funciona?

Ya existen empresas especializadas en modificar áreas del cerebro sin implantes

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11 de Septiembre 2020 / 09:44 CEST

Tecnología para mejorar el rendimiento cerebral ¿Funciona?

Un hombre con electrodos en su cabeza realiza un test en una libreta

© GettyImages

El futuro anticipado por la ciencia ficción casi siempre nos ofrece una mirada a toda la tecnología con la que soñamos los humanos desde siempre. Una de las más atractivas es la de mejorar el rendimiento del cerebro a través de algún tipo de implante o máquinas. Ahora, parece que todo aquello que era solo ficción va camino de convertirse en realidad más pronto que tarde.

Es lo que se conoce como interfaces cerebro-máquina, es decir, aparatos capaces de conectar el cerebro humano a un software para poder ampliar las posibilidades de la mente humana. Esto es todo lo que sabemos por el momento.

Dispositivos externos, el comienzo

La manera que se ha usado para monitorizar áreas del cerebro y cómo responden los pensamientos ante determinados estímulos ha sido a través de dispositivos externos. Una de las empresas pioneras en utilizarlo tiene nombre español: Bitbrain. Se trata de una startup que, como ellos mismos definen, está especializada en “neurotecnología avanzada”. Combinan “neurociencia, inteligencia artificial y hardware para desarrollar avanzados equipos de EEG (electroencefalografía) y otras tecnologías de monitorización humana, junto con soluciones software para aplicaciones e investigación del mundo real”, según explican.

Enlarged left cerebral hemisphere, conceptual image
Una persona sostiene una réplica del cerebro humano entre su manos©GettyImages

Este tipo de tecnología es capaz, gracias a una serie de sensores, de medir las ondas cerebrales y analizarlas mediante software. “Ayudamos a los profesionales de la investigación, la tecnología y la salud a aplicar la neurociencia de una manera práctica”. Las aplicaciones son numerosas: desde desarrollo de nuevas tecnologías, a consultorías de investigación o estudios de neuromarketing. Y también, claro, interfaces que son capaces de conectar el cerebro con la máquina para ayudar en el aumento de las capacidades cerebrales o incluso en la recuperación de funciones perdidas.

Pensar en lo que aún no existe

Registrar impulsos cerebrales y decodificarlos es algo que lleva años estudiándose. Sin embargo, el gran salto se espera cuando seamos capaces de escribir en el cerebro ideas o pensamientos que no estaban ahí. Esto abriría una puerta al conocimiento, por simplificarlo mucho, similar al aprendizaje que podíamos ver en la película Matrix, donde los protagonistas eran capaces de aprender cualquier tipo de actividad en segundos ‘instalando’ un programa en su cerebro.

La tecnología aún está dando sus primeros pasos, pero ya ha despertado el interés de empresas como Facebook, Microsoft, o Neuralink, fundada por Elon Musk. La primera está trabajando en un software capaz de traducir las palabras que pensamos a un documento de texto en el ordenador. Por su parte, Neuralink quiere ir más allá, con microimplantes cerebrales que permitan conectar artificialmente áreas del cerebro que no lo estaban de por sí con el objetivo de aumentar las capacidades cognitivas.

Sea como sea, parece que estamos en el inicio de una nueva revolución tecnológica en la que la mente será la gran protagonista.

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