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Códigos QR como salvoconducto para salir del confinamiento

Países como Rusia, Grecia y China emiten permisos digitales a los ciudadanos que cumplen ciertos requisitos para permitir su salida a la calle

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30 de Abril 2020 / 17:48 CEST

La app rusa para controlar la cuarentena ha sido muy criticada

Los códigos QR son necesarios para salir a la calle en Moscú

© GettyImages

La tecnología está sirviendo para mitigar en lo posible la expansión del coronavirus, pero también para implementar medidas con las que controlar la cuarentena de ciudadanos en diversos países del mundo. Una de las herramientas más útiles pero también más controvertidas es la emisión de códigos QR, enviados por servicios municipales o estatales a los móviles de ciudadanos de países como Rusia, Grecia y China  para permitir su salida a la calle bajo ciertas condiciones.

En el caso de Rusia, la medida se puso en marcha a mediados de abril en Moscú. El ayuntamiento empezó a emitir códigos QR personalizados que permiten a los ciudadanos viajar por la ciudad, con un límite de dos veces por semana. Pero el sistema, que en principio estaba destinado a tener un mayor control sobre la circulación de personas y evitar aglomeraciones, está resultando ser contraproducente.

En vez de lograr el tan necesario distanciamiento social, el lanzamiento del sistema de permisos de la capital rusa dio lugar a la masificación del tráfico y el metro, sobre todo en los primeros días desde su puesta en marcha. Los moscovitas tuvieron que soportar largas colas y atascos mientras la policía escaneaba los códigos QR necesarios para todos los viajes en transporte público o en coche.

En los primeros días, el sistema provocó largas colas en el transporte público de Moscú
Policías en el metro de Moscú controlando a los pasajeros con la lectura de códigos QR ©GettyImages

La otra gran preocupación por la que muchos ciudadanos rusos se oponen a este tipo de medidas de control social tiene que ver con la vulneración de su privacidad . Por eso, miles de usuarios de la app gubernamental para luchar contra la COVID-19 están aprovechando las tiendas de aplicaciones de Android e iOS para criticar al gobierno ruso. Algunos incluso están reportando la aplicación a Google y Apple con la esperanza de que sea eliminada.

En el caso de  Grecia , una medida similar no ha encontrado tanta oposición y su adopción temprana (el 23 de marzo) es probable que haya ayudado a contener los contagios, muy reducidos en comparación con los de países como Italia o España. Su uso no requiere la descarga de ninguna aplicación, sino que funciona a través del envío de SMS por parte de los ciudadanos a un número del Ministerio de Protección Civil griego. En los SMS deben figurar los datos personales, el motivo de la salida y su duración estimada. Una vez aprobada la petición, reciben en su móvil un código QR, una especie de salvoconducto para esa salida que puede ser solicitado por la policía en cualquier momento.

La gran mayoría de la población ha adoptado el sistema desde el primer momento, con cifras bastante elocuentes: entre uno y dos millones de peticiones al día. Eso sí, algunos se quejan de la demora en la recepción de los códigos, probablemente debido al exceso de peticiones pero también a estrategias gubernamentales para limitar la masificación de gente en lugares y momentos concretos.

El país que adoptó una medida similar, pero mucho más estricta, fue China. Basándose en la tecnología móvil y en el Big Data, el gobierno chino ha utilizado un sistema de código de salud basado en colores para controlar los movimientos de personas y frenar la propagación del virus. Y lo ha hecho a través de códigos QR, asignados a los ciudadanos como un indicador de su estado de salud. No son obligatorios, pero en muchas ciudades, mientras otras medidas del confinamiento se han relajado gradualmente, los ciudadanos que no disponen de la aplicación no pueden abandonar sus casas ni entrar en la mayoría de los lugares públicos, en los que se siguen realizando estrictos controles a la entrada.