Max le dio su premio a su amigo con parálisis cerebral y todos le aplauden por ello

“Le di un gran abrazo... me puse de rodillas y le entregué la corona”, cuenta Max, que cree que K.L. es quien lo merecía. Dice de él que es la persona a la que todo el mundo quiere.

por Tu otro diario /


Se llama Max Akin y es uno de los jugadores fundamentales del equipo de fútbol americano Fossil Ridge High School, en Texas, Estados Unidos. Hace unos días ayudó mucho a que ya en la primera parte fueran ganando con claridad a su rival. Y en el intermedio se supo que había sido galardonado con el codiciado título de rey en su regreso a casa.

Toda una muestra de amistad y generosidad por parte de Max (Demarcus Jones/Tony Baccarini/Twitter).

Toda una muestra de amistad y generosidad por parte de Max (Demarcus Jones/Tony Baccarini/Twitter).

A la hora de recibir la corona como premio, Max decidió que era mejor entregársela a otra persona. Se trataba de K.L. Norwood, que sufre parálisis cerebral y que también había sido nominado al galardón. De esa manera podría ver la alegría de su amigo al recibir tal honor.

"Le di un gran abrazo y le dije: ‘Te quiero, compañero’, me puse de rodillas y le entregué la corona, como en una película de caballeros”, contaba sonriente Max en declaraciones recogidas por ‘InsideEdition.com’. K.L. se puso a llorar y le preguntó cómo iba a quedarse él con la corona mientras se escuchaban aplausos y gritos de los asistentes coreando su nombre.

Poco después Max reconocía que ya había pensado en hacerlo previamente. Había cinco nominados pero, en su opinión, quien más lo merecía era K.L. Considera que es quien eleva la moral del colegio y a todos los que le rodean.

Son amigos desde hace años y le hizo muy feliz que se convirtiera en el manager del equipo solo unas semanas antes. Max dice que todo el mundo le quiere y que tiene la virtud de crear buen ambiente a su alrededor. K.L. declaraba a la cadena ‘WFAA8abc’ que todo “fue absolutamente fantástico”.

El entrenador del equipo, Tony Baccarini, al ver el gesto, decía que no le había sorprendido: "Max es así. Quiere a todos los que entran en contacto con él. Tiene un gran espíritu. Max y K.L. son amigos de todos en nuestro colegio de 2.300 estudiantes”. 

K.L. nunca olvidará la acción tan humana que su amigo Max tuvo con él. Y también lo recordarán quienes tuvieron la posibilidad o de verlo en directo o de conocerlo después, que aplauden el gesto del joven con su amigo.