La increíble hazaña de Carmen, la barrendera sevillana que ha resuelto un crimen por su afición a la serie 'CSI'

Esta limpiadora del Parque María Luisa recogió pruebas cruciales que separó cuidadosamente en bolsas y que condujeron a la policía hasta el autor del asesinato.

por Tu otro diario /


Se llama Carmen, trabaja como limpiadora en el Parque María Luisa de Sevilla y el 24 de febrero de este año le tocó la desagradable tarea de limpiar la escena de un suceso violento.

Se trataba del hallazgo de Sara, una mujer de 31 años que apareció sin vida en un banco del popular parque sevillano. En su bolso, apareció una nota de suicidio, por lo que la policía siguió esa hipótesis desde el principio.

Carmen ayudó a esclarecer el caso (Captura de pantalla de un vídeo de ATLAS/Efe).

Carmen ayudó a esclarecer el caso (Captura de pantalla de un vídeo de ATLAS/Efe).

Tras recopilar las pruebas oportunas, la policía le pidió que limpiara la escena. Pero ella no se limitó a eso.

"Como soy muy aficionada al CSI, puse los restos que encontré en una bolsa aparte para no contaminar las pruebas y me llamó la atención que la policía no las recogiera antes, porque también había restos de sangre por el banco", ha comentado Carmen a Efe.

Recogió en bolsas "pañuelitos y salva slips", según ha contado a la Cadena SER, y para cogerlos del suelo se puso en la mano una bolsa, ya que no tenía guantes, para no contaminar ella misma las pruebas: "Sea suicidio o asesinato, las pruebas deben recogerse todas", ha explicado.

'Carmen la del pincho', como la conocen sus compañeros de trabajo porque recoge la basura con un palo largo y puntiagudo, lo ha visto hacer cientos de veces en su serie de televisión favorita: CSI. Concretamente en la que más le gusta, la versión de Miami.

Unas horas después del levantamiento del cadáver, la autopsia de la joven hallada en el banco demostró que había sido violada, por lo que la policía científica requirió que se recogieran restos del lugar del crimen. El capataz de los limpiadores habló con Carmen y ella le dijo que tenía guardadas las pruebas y las entregó a la policía.

Gracias a eso, se detuvo a principios de marzo al supuesto autor, F.M.S., un hombre de 46 años, cuyo ADN aparecía en la escena del crimen y que constaba en los registros policiales porque había sido detenido anteriormente por un delito de malos tratos.

Aunque en un primer momento nada se dijo de la colaboración crucial de Carmen en el esclarecimiento de los hechos, ahora ha sido el fiscal, al felicitarla públicamente por su buen trabajo, el que ha permitido que se conozca su historia.

Ha contado a la SER que le habría encantado estudiar Medicina, pero que no pudo "por las circunstancias de la vida" y que también le gustaría asistir a una autopsia de verdad después de haber visto tantas en televisión.