Mira el dulce truco de David para dormir a su hijo Samuel... ¡en cuestión de segundos!

El pequeño tenía una infección de oído y nada lograba calmar su llanto, pero este ingenioso y talentoso padre decidió usar lo que mejor sabe hacer para calmarlo y se puso al piano. El vídeo se ha hecho tremendamente viral en solo una semana.

por Tu otro diario /


Más de 34 millones de reproducciones en Facebook, donde ha sido compartido más de 667.000 veces y tiene más de 516.000 'Me gusta', ha tenido esta grabación en poco más de una semana.

Captura del vídeo (BeardedPiano/Facebook).

David le toca la canción al pequeño Samuel (BeardedPiano - David Motola/Facebook)

Y es que la versión de David Motola, un músico estadounidense que vive en Salt Lake City (Utah, Estados Unidos), de la famosa nana de Brahms para su hijo da un resultado prácticamente instantáneo.

David tiene un canal de YouTube, llamado BeardedPiano (algo así como 'El pianista barbudo', en una traducción libre), donde también ha colgado el vídeo (que se acerca ya al medio millón de visualizaciones).

En la grabación se ve al pequeño perfectamente despierto. David le da un beso a Samuel, que bosteza. Segundos después de comenzar la nana, Samuel se duerme profundamente...

A baby, a beard, and bedtime. Oh yeah, and here's my YouTube ...

A baby, a beard, and bedtime.

Posted by BeardedPiano - David Motola Music on Domingo, 31 de enero de 2016

"Nunca antes lo había probado y no sabía si resultaría", ha dicho David en declaraciones a 'Today'. "Me emocionó que funcionase tan bien, igual que a esposa".

David ha grabado una versión en MP3 de la canción de cuna que puede descargarse, y ha contado que todo lo que consiga recaudar engrosará un fondo para pagar la universidad de sus tres hijos: Isaac, de cuatro años, Ezra, de dos, y Samuel, que aún es solo un bebé.

"He creado la versión sobre la marcha, añadiendo mis propias melodías dentro de la versión clásica de Brahms", ha explicado David, que asegura que para ofrecerle esta bonita canción de cuna a su pequeño recién nacido simplemente dejó que sus dedos fueran guiados por su corazón.