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¿Un Ferrari que pueden conducir los niños? Sí, está a la venta y cuesta 93.000 euros

Es una réplica del modelo original con el que ganaron tres mundiales de Fórmula 1 y consiguieron cuatro victorias seguidas en las 24 Horas de Le Mans

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Réplica del Ferrari 250 Testa Rossa

La réplica representa el modelo original de 1957 reducido al 75 por ciento del mismo: mide 3,1 metros de largo, 1,1 de ancho y 0,7 de alto

© Ferrari

El Ferrari 250 Testa Rossa es uno de los mejores modelos de la historia de la marca italiana: fue creado a finales de los años sesenta para competir frente a Aston Martin, Maserati… en el campeonato de Sport Prototipos. Os podéis imaginar, por lo tanto, las astronómicas cifras que alcanzan las unidades que salen a la venta y lo extraño que resulta leer que un Ferrari 250 Testa Rossa cuesta 93.000 euros. La rareza se convierte en asombro porque se trata de un coche de juguete.

El Ferrari 250 Testa Rossa ocupa un lugar de honor en la historia de la casa italiana porque con él llegó un considerable número de triunfos. A sus mandos, entre los años cincuenta y los sesenta, lograron tres títulos mundiales de Fórmula 1 y cuatro victorias seguidas en las 24 Horas de Le Mans.

Réplica del Ferrari 250 Testa Rossa
Reproduce a la perfección todos los detalles del diseño firmado, en su día, por Scaglietti ©Ferrari

Solo se fabricarán 299 ejemplares del Ferrari 250 Testa Rossa J. Cada uno de ellos tiene un precio de 93.000 euros sin incluir impuestos, transporte o extras. Por lo tanto, adquirir este particular modelo en nuestro país podría suponer un desembolso superior a los 120.000 euros. Están desarrollados tanto por el departamento de Diseño de Ferrari como por el de Coches Clásicos. Ambos han buscado un socio de altura para la ocasión: ‘The Little Car Company’, una empresa que está especializada en hacer coches para los más pequeños.

Una réplica del modelo de 1957

La versión mini del Ferrari 250 Testa Rossa reproduce a la perfección todos los detalles del diseño firmado, en su día, por Scaglietti. La réplica representa el modelo original de 1957 reducido al 75 por ciento: mide 3,1 metros de largo, 1,1 de ancho y 0,7 de alto. Y para ponerse a los mandos de este vehículo que puede alcanzar, como máximo, los 60 km/h hay que tener catorce años. Eso sí: está prohibido hacerlo en tráfico abierto.

A pesar de tratarse de un Ferrari de juguete, la marca italiana ha querido que se parezca lo máximo posible al Testa Rossa concebido en 1957. Así las cosas, la referencia han sido los planos originales del chasis, de las suspensiones y de la dirección; la puesta a punto de la dinámica, por su parte, se llevó a cabo en el trazado de Maranello.

Réplica del Ferrari 250 Testa Rossa
Hay que tener catorce años como mínimo para poder conducirlo (nunca en tráfico abierto) y puede alcanzar los 60 km/h ©Ferrari

Versión eléctrica

La carrocería es de aluminio batido, la pintura es la que lucen los modelos modernos de la firma, los amortiguadores son de la marca Bilstein, los frenos de Brembo, las llantas de radios de 12 pulgadas van de la mano de unos neumáticos Pirelli Cinturato. En el interior tiene espacio para un niño y para un adulto y el volante es de Nardi: la misma empresa que fabricó el de 1957.

El salpicadero conserva los diseños originales de los diales, pero el estilo clásico se mezcla con la modernidad en este Ferrari 250 Testa Rossa J. Al tratarse de un coche eléctrico muestra datos relevantes como el nivel de autonomía o de la frenada regenerativa así como la temperatura de la batería y del motor.