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¡Sueño cumplido! Así ha sido el viaje al espacio de Jeff Bezos

El hombre más rico del mundo ha realizado por fin este martes el periplo espacial en el que lleva años volcado

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Viaje espacial

Jeff Bezos ha hecho su primer viaje espacial este martes junto a su hermano Mark, Oliver Daemen, de 18 años, y Wally Funk, de 82

© Blue Origin

Once minutos. Tan solo once minutos ha durado el viaje espacial de   Jeff Bezos , tiempo más que suficiente para decir, feliz, que ha cumplido el sueño de su vida. A las 15,12 de la tarde (hora española) despegaba a bordo del New Shepard junto a su hermano Mark y otros dos aventureros: la pionera de la aviación Wally Funk, de 82 años, y el primer pasajero comercial espacial, Oliver Daemen, de tan solo 18.

En torno a las 14,30 de la tarde de este martes, los cuatro tripulantes subían a la aeronave. Los cuatro con un traje espacial, pero Jeff, además, con un sombrero de   cowboy  porque ha emprendido su particular conquista del Oeste. De cerca, su hermana Christina, desde control, estaba muy pendiente de cada detalle junto a los expertos que monitorizaban el vuelo fuera de la órbita terrestre de Blue Origin, la empresa aeroespacial de Bezos.

La aeronave ha despegado sin sobresaltos, doce minutos más tarde de lo previsto,  de un lugar remoto del Texas (Estados Unidos) al que no estaba permitido el acceso de público. Al regreso, gritos de júbilo y abrazos, muchos abrazos. Unas 30 personas esperaban a los cuatro viajeros espaciales, entre miembros del equipo, unos pocos periodistas y familiares. Entre ellos, Lauren Sánchez, la pareja de Jeff, quien, exultante de felicidad, le daba infinidad de besos.

Los 11 minutos de la odisea en el espacio del hombre más rico del mundo han dado para mucho: han sido tres de lanzamiento -en los que se ha separado la cápsula en la que iban los afortunados viajeros del cohete- y otros tres de regreso, de modo que el paseo fuera de la Tierra ha durado, en realidad, seis minutos, incluidos los 60 segundos en los que han experimentado la ingravidez. Tiempo más que suficiente, eso sí, para ver nuestro mundo desde una perspectiva privilegiada.

El aterrizaje tanto de la cápsula como del cohete ha sido suave, algo completamente extraordinario, puesto que los cohetes de agencias aeroespaciales como la NASA caen a la Tierra tras separarse de la nave y se acaban destrozando. El de Blue Origin se podrá volver a utilizar.

Tras salir de la órbita terrestre, el New Shepard ha traspasado la Línea Kármán de la que se ha hablado tanto en los últimos días. El motivo es que, situada a 100 kilómetros del nivel del mar, es el límite fijado en un convenio internacional del ‘comienzo’ del espacio. La nave de Bezos es la primera comercial en cruzarla. La de Branson se quedó a 86 kilómetros y, por tanto, no es técnicamente un viaje espacial, como desde la propia Blue Origin se han encargado de recalcar, aunque en la práctica no haya mucha diferencia entre ambos vuelos ni de las vistas de las que hayan disfrutado sus tripulantes.

20 de julio, una fecha cargada de significado

El viaje organizado por Bezos y Blue Origin está cargado de simbología. En primer lugar, el nombre del avión espacial, New Shepard, bautizado así en honor a Alan Shepard, el primer ciudadano estadounidense en viajar al espacio. En segundo lugar, la fecha de este primer vuelo de la compañía con pasajeros a bordo: el 20 de julio, cuando se cumple el 52º aniversario de la mítica misión Apolo XI.

Cohete New Shepard, de Blue Origin
El New Shepard despegaba a las 15:12 de la tarde de este martes con Jeff Bezos a bordo ©CordonPress

Pero el dato más curioso ni siquiera lo habían buscado. A bordo del New Shepard van la persona más mayor que ha viajado nunca al espacio, Wally Funkk, y la más joven, Oliver Daemen. Funk fue invitada por el propio Bezos, pero Oliver compró su billete, de modo que estos dos récords opuestos fueron causales. No se sabe cuánto ha pagado Oliver, solo que quedó el segundo en una subasta en la que otro comprador llegó a ofrecer 23 millones de euros por su pasaje espacial, al que ha acabado renunciando por “problemas de agenda”.

Sea como sea, Jeff Bezos ha hecho historia. Está por ver ahora cómo evoluciona un nuevo negocio que, sin duda, ha llegado para quedarse: el del turismo espacial. ¿Lo próximo? Viajes comerciales a la Luna para dentro de un par de años y a Marte para 2050. Así lo prevén tanto Bezos como Elon Musk y Richard Branson con sus respectivas empresas aeroespaciales. Ciencia ficción hecha realidad.