1. home
  2. /Ocio

La remota y peligrosa isla sueca que acabó convirtiéndose en un hotel de lujo

Gracias al trabajo de empresarios, hoteleros, restauradores, diseñadores y marineros la vivienda del faro ha sido transformada

2 Minutos de lectura
Está ubicado en la isla Hamneskär

El faro y la vivienda aledaña de la isla Hamneskär se construyeron en 1890 y estuvo activo durante 110 años

© Hotel Pater Noster

La isla Hamneskär está situada en un extremo de la costa oeste de Suecia, una de las zonas más peligrosas del país. Allí el mar y el viento son imprevisibles creando, así, fuertes corrientes que fueron la causa del hundimiento de multitud de barcos. No es de extrañar, por tanto, que cuando los marineros se aproximaban a ella rezaran el “Padre nuestro” o “Pater Noster”: el nombre elegido para transformar ese lugar inhóspito en un hotel de lujo.

Está ubicado en la isla Hamneskär
La decoración interior ha corrido a cargo del estudio Stylt que se ha inspirado en el mar para ello ©Hotel Pater Noster

El lugar forma parte del archipiélago que fue bautizado con la misma denominación: Pater Nosterskären… que fue la que también recibió el faro. Éste fue construido junto a una vivienda en 1868 convirtiéndose en uno de los primeros del siglo XIX y a lo largo de 110 años estuvo habitado por varias generaciones que cuidaron de él, del entorno y rescataron a los náufragos. Sin embargo, a finales del siglo XX la torre de señalización luminosa se apagó.

A pesar de ello, la National Property Board se encargó de su cuidado y lo mantuvo en perfecto estado. Fue en 2007 cuando le devolvieron el favor al faro y se convirtió en el rescatado, aunque tuvo que esperar trece años para experimentar una auténtica reconversión. Este mismo año empresarios, hoteleros, restauradores, diseñadores (entre los que se encuentra el famoso estudio Stylt) y marineros profesionales suecos se unieron para transformar la antigua casa del farero en un hotel de lujo.

Acceso en helicóptero o barco

El Pater Noster tiene ocho habitaciones que marcan su aforo: como máximo pueden alojarse 16 personas, que llegarán a la isla en helicóptero desde Marstrand o Gotemburgo o en una embarcación semirrígida. Allí se encontrarán un alojamiento decorado con inspiración marinera en el que todas las habitaciones tienen vistas al mar y al archipiélago. Y uno de los dormitorios está al aire libre para aquellos que prefieran pasar una noche bajo las estrellas.

El objetivo es proporcionar una experiencia única. Por esta razón, el alojamiento incluye una visita guiada por Hamneskär y por el faro y otras opciones como navegar, pesca en alta mar, recolectar y cocinar algas, kayak, buceo, clases de cocina sueca o meditación en el faro. A todo esto hay que añadir la experiencia gastronómica basada en productos locales del mar: la cena, por ejemplo, se comparte con todos los huéspedes en una mesa grande. Y si los clientes quieren pueden degustar menús especiales hechos por un famoso chef.