Un sueño hecho realidad para los más golosos: llueve chocolate en una ciudad suiza

Cubierta por un manto de cacao como si fuera uno de los escenarios de los libros protagonizados de Willy Wonka, así amaneció Olten

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20 de Agosto 2020 / 19:31 CEST

Florida, West Palm Beach, Palm Beach Outlet mall, Lindt Chocolate store

Lindt fue creada en 1879 por el hijo de un farmacéutico que quería chocolate blando

© GettyImages

Azúcar, masa de cacao y manteca: estos son los tres principales ingredientes del chocolate, un dulce que hace las delicias de los más golosos. Son muchos los fabricantes que hacen realidad los sueños de sus seguidores, pero ninguno ha llegado al nivel de la ciudad suiza en la que Lindt tiene una de sus fábricas. Allí es donde ha llovido chocolate, literalmente.

Fue en 1879 cuando Rodolphe Lindt, hijo de un farmacéutico de Berna, se propuso fabricar un cacao diferente al de la época. Él pretendía que fuera blando y suave, no duro y complicado de comer. Compró una vieja fábrica y con la ayuda de su hermano Auguste empezó a experimentar hasta que consiguió lo que buscaba. Probablemente no imaginó que su producto acabaría trasformados en lluvia de chocolate.

El escenario fue Olten, una ciudad suiza ubicada entre Zúrich y Basilea. Ninguno de sus habitantes imaginaba que el lunes sería el mejor día de la semana: cuando se despertaron y abrieron sus ventanas se encontraron con una ciudad cubierta por un fino manto de chocolate. En los tiempos que corren las imágenes corrieron como la pólvora por las redes sociales y la empresa Lindt & Spruengli no tardó en asumir la autoría.

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La marca de chocolate suizo se ha ofrecido a pagar la limpieza de la lluvia de chocolate©GettyImages

El sistema de ventilación

La lluvia fue una consecuencia del fallo que sufrió el sistema de ventilación de las máquinas de nibs, los fragmentos de granos de cacao triturados que son la base de los productos de la marca suiza. El chocolate en polvo salió despedido de la fábrica y el viento que había en Olten hizo el resto: la localidad se cubrió de una dulce capa de color marrón.

Lindt pidió disculpas por el suceso y explicó que las partículas de cacao eran completamente inofensivas. Además de reparar el sistema que había causado el fallo, se ha ofrecido a pagar la tanto la limpieza de las calles como la de los vehículos afectados, pero de momento nadie les ha pedido responsabilidades ni se ha quejado por lo sucedido. Y es que en esta historia hasta el final ha sido dulce.