La inspiradora historia del ama de llaves de Walt Disney: una ‘Mary Poppins’ real... y multimillonaria

Estuvo a su servicio durante más de 30 años y solo cuando falleció se supo que Thelma Howard tenía una enorme cartera de acciones

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06 de Agosto 2020 / 18:01 CEST

Walt Disney Portrait Session

Thelma Howard fue la primera ama de llaves que se llevó a la perfección con las hijas de Walt

© GettyImages

Durante toda su vida Thelma Howard se caracterizó por ser una mujer discreta, modesta y humilde. Cualidades muy bien valoradas cuando formas parte del servicio de grandes personalidades como Walt Disney, con quien trabajó durante más de treinta años. Por ello, extrañó que en la lectura del testamento de la ama de llaves del famoso empresario se desvelase que tenía una multimillonaria cartera de acciones.

Thelma Pearl Howard nació en una modesta familia de agricultores. Cuando era una niña perdió a su madre y más tarde fueron dos de sus hermanos los que fallecieron, episodios que marcaron su vida. Llegado el momento, se fue a estudiar a Washington, pero en su primer año tuvo que dejar la universidad porque no podía pagarla. Fue entonces cuando se mudó a Los Ángeles.

Pasaron varios años hasta que, en 1951, consiguió trabajo como ama de llaves en la extensa finca que Walt Disney poseía en Holmby Hills, California. El cineasta, por fin, encontraba alguien que congeniase a la perfección con su familia: Thelma no solo se encargaba de la cocina y de que en el frigorífico siempre hubiera perritos, el bocadillo favorito de su jefe, también cuidaba a sus hijas, a las que adoraba. Tanto es así que el animador la bautizó como la ‘Mary Poppins’ real.

Walt Disney vivía en una casa ubicada en Holmby Hills, donde Thelma trabajó más de 30 años©GettyImages

193.000 acciones de Disney

Thelma recibía alojamiento y comida gratis además de un sueldo que era un poco más alto de la media, pero que no la haría rica. ¿Cómo lo consiguió? Como regalo de cumpleaños y de Navidad, Walt le daba acciones de Disney. A medida que el imperio se expandía, el valor de estos títulos crecía. Además, Thelma respetaba tanto a su jefe que nunca vendió una sola acción e, incluso, usó parte de su propio dinero para comprar más.

Cuando, en 1981, se jubiló, se fue a una modesta casa de dos habitaciones hasta que su mala salud la obligó a mudarse a un asilo de ancianos. Falleció en 1994 y, unas semanas después, tuvo lugar la lectura de su testamento: fue entonces cuando su abogado desveló que Thelma poseía 193.000 acciones de Disney por valor de 8 millones de euros. La ama de llaves dejó la mitad a su hijo mayor, que, debido a una discapacidad, vivía en un centro especial ubicado en Long Beach. El resto fue destinado a la creación de una fundación benéfica.