¿Sabías que en los hoteles hay cosas que están hechas para que te las lleves?

Son muchos huéspedes los que no pueden evitar coger un improvisado recuerdo de su alojamiento

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31 de Julio 2020 / 09:51 CEST

La fruta y las bebidas se pueden consumir en la habitación o guardarlas para otro momento

© GettyImages

No todo el mundo lo confiesa, pero no son pocos quienes no pueden evitar caer en la tentación de llevarse ciertos objetos que se encuentran en la habitación de un hotel; un deseo que aumenta cuando el establecimiento es de lujo o un resort. Y aunque parezca increíble, algunos de estos improvisados recuerdos están hechos precisamente para eso, para que los huéspedes los metan en su maleta.

Las organizaciones de consumo han evaluado este tipo de comportamiento que se manifiesta cuando salimos de viaje y nos quedamos en este tipo de alojamientos. Surge de forma natural, pero lo cierto es que a veces se pierde el control. Las cadenas hoteleras han sido testigo de pequeños robos que tienen como objetivo sus preciadas toallas, pero también de otros de mayor magnitud que incluían televisiones, cafeteras u objetos de decoración.

Algunos hoteles se han visto obligados a poner chips de localización en sus toallas y albornoces©GettyImages

Papelería y baño

Evidentemente estos objetos no están hechos para que nos los llevemos debajo del brazo cuando hagamos el chek-out como si no pasase nada, pero hay otros que sí podemos meter en la maleta sin temor a ser reprendidos o detenidos. Un buen ejemplo de ello es el material de papelería que encontramos en las habitaciones: bolígrafos, lápices, libretas, folios…

Otro de los objetos que podemos coger sin ningún tipo de remordimiento son los amenities del baño: gel de ducha, crema hidratante, perfume, peines, cepillos de dientes, gorros de ducha, esponjas para limpiar los zapatos, pequeños costureros… Además pueden resultar muy útiles para próximos viajes debido a su reducido tamaño. La libertad que rodea a estos productos tiene una razón detrás: los hoteles suelen dejar su sello en ellos estampando su logo o su nombre y convirtiéndolos en una forma de publicidad.

A esto tenemos que añadir la fruta, caramelos o chocolates con los que algunos establecimientos obsequian a sus clientes: puedes consumirlos allí o guardarlos para otro momento. Lo mismo sucede con las bebidas de cortesía como el café o el agua, aunque muchas veces son un regalo de bienvenida. Lo que no puedes coger sin pagar por ello son los productos del minibar.

Hay clientes que creen que se pueden llevar la cafetera, la televisión o la tablet de su habitación©GettyImages

Las toallas: lo más deseado

En la misma situación se encuentran las toallas y albornoces, los objetos más codiciados por los huéspedes de los hoteles. Tanto es así que algunos de ellos han introducido un chip de localización en este tipo de ropa del hogar y otros han creado tiendas físicas y online para venderlos. ¿Y las zapatillas que a veces nos encontramos junto a la cama? Ahí depende de lo que nos indique el propio alojamiento.

El resto de cosas que dan forma a tu habitación no entran dentro del precio que has pagado por ella, así que olvídate de salir de allí con un secador, una radio, cortinas nuevas, más libros para tu biblioteca personal, almohadas para renovar las que tienes en casa o ese cuadro que tanto te ha gustado. Por muy inverosímil que parezca, todo esto ocurre más de lo que creemos en este tipo de establecimientos.