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La admirable historia de superación de Elisabeth, secuestrada a los 14 años y rescatada gracias a la TV

La tuvieron recluida durante nueve largos meeses en condiciones durísimas, pero una vez rescatada mostró una gran fortaleza y logró seguir adelante con su vida

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Tenía 14 años cuando fue secuestrada

Elizabeth Smart tenía 14 años cuando fue secuestrada mientras dormía en su propia habitación

© CordonPress

Elisabeth Smart, de 14 años, había tenido un gran día aquel 5 de junio de 2002 tras celebrar la ceremonia de fin de curso en su colegio, situado en la ciudad estadounidense de Salt Lake City, en Utah. Tras las emociones vividas, se fue, como cada noche, a dormir a su habitación, que compartía con su hermana Mary, de 9 años. Nada le hacía presagiar la terrible situación por la que estaba a punto de pasar.

En torno a las 2 de la madrugada se despertó porque algo le oprimía fuertemente el cuello. Al abrir los ojos vio que se trataba de un cuchillo y que un hombre vestido de negro y con una gran barba era quien la amenazaba. Se la llevó sin que sus padres, que dormían en el cuarto de al lado, se enteraran.

Junto a sus padres
Elizabeth, a la salida del juicio contra sus secuestradores, que se celebró en 2010 y al que acudió en compañía de sus padres, Edwuard y Lois ©CordonPress

La única testigo fue Mary, que vio lo ocurrido, pero que quedó completamente paralizada por el miedo. Primero se hizo la dormida y después tardó dos largas horas en recobrar las fuerzas suficientes como para ir a avisar a sus padres. Llamaron de inmediato a la policía y enseguida el FBI se puso al frente de la investigación. Buscaron a Elisabeth con ahínco y, junto a los agentes, se sumaron cientos de voluntarios (en concreto, unos 700) que rastrearon palmo a palmo la zona, pero no había ni rastro de la niña.

Elisabeth estaba en medio del bosque, en una especie de campamento que había montado su secuestrador con la ayuda de su mujer, que consintió los abusos a los que sometería a la menor. Tres meses después de la noche en la que la sacaron por la fuerza de su casa, el siniestro matrimonio se trasladó con ella a otro estado, a California. Allí incluso la sacaron en algunas ocasiones a la calle, pero tenía tanto miedo que nunca fue capaz de pedir ayuda a nadie.

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Elizabeth se ha convertido en una gran activista volcada en ayudar a otras víctimas de abusos ©GettyImages

De repente, ocurrió algo que cambiaría el curso de los acontecimientos. Cuatro meses después del secuestro, Mary logró acabar con su bloqueo mental tras ver cómo se llevaban a su hermana y recordó la cara del secuestrador: ¡lo conocía! Se trataba de un hombre llamado Emmanuel que había arreglado el tejado de su casa después de que su madre lo encontrara en la calle pidiendo limosna y se ofreciera a darle un trabajo para ayudarle.

Gracias a eso, pudieron hacer un retrato robot del principal sospechoso y, con él, acudieron a un programa de televisión de muchísima audiencia, ‘48 Hours Investigates’, de la CBS. Enseguida se produjo una llamada que sería clave para dar con él: sus propios hijastros llamaron al espacio televisivo y revelaron que su auténtico nombre no era Emmanuel, sino Brian David Mitchell.

Pocos días después, varios espectadores reconocen a Mitchell al verlo por la calle junto a otras dos mujeres (su esposa y Elisabeth) y se producen diferentes avisos a las autoridades. No tardaron ya en dar con él. Brian David Mitchell y su mujer, Wanda Barzee, fueron detenidos y la menor, rescatada. Habían pasado nueve largos meses, pero se produjo el ansiado milagro y pudo regresar a casa con sus padres y sus hermanos.

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Se casó en 2012 con Matthew Gilmour, con quien tiene tres hijos ©GettyImages

En el juicio, Mitchell sería condenado a cadena perpetua y Barzee a 15 años de prisión. En medio, Elisabeth tenía que recomponerse emocionalmente y lo logró. Lo hizo de un modo admirable.

Cuatro años después del largo secuestro, siendo una jovencita de 18, habló ante el Congreso de los Estados Unidos para apoyar una ley sobre los predadores sexuales y la puesta en marcha de la Alerta AMBER, un protocolo que se sigue hoy en día (casi dos décadas después) cuando se denuncia la desaparición de un menor de edad.

Desde entonces, Elisabeth Smart se ha dedicado a escribir libros y a dar conferencias para ayudar a otras víctimas a sanar sus heridas y ha creado una fundación que lleva su nombre para combatir los abusos y prestar atención a quienes los hayan sufrido. Desde el punto de vista personal, ha conseguido llevar una vida normal. Se casó en 2012 con un chico escocés, Matthew Gilmour, con quien ha formado una bonita familia y son padres de tres hijos.