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El drama de un hombre internado en un hospital psiquiátrico 3 años por una confusión

Cuanto más insistía en decir que no era quien ellos creían, más claro veían los delirios y la psicopatía que le achacaban

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Salud mental

Cuando Joshua más insistía en que no era la persona que ellos creían, más fuerza cobraba el diagnóstico que lo estigmatizaba como delirante y psicótico

© GettyImages/Captura de pantalla de ABC News

Parece una de las historias que tantas veces han tratado la literatura y el cine, pero ha ocurrido en la vida real. Joshua Spriestersbach, de 50 años, no tenía hogar en 2017, por lo que se veía obligado a acudir a comedores sociales a menudo para tener algo que llevarse a la boca. Es lo que hacía uno de los días más calurosos de aquel verano en Honolulu (Hawái, Estados Unidos), esperar en la cola para acceder a uno de esos comedores, cuando “a causa del calor y del agotamiento” se quedó dormido en la acera, según detalla la ONG que se ha hecho cargo de su caso. Aquello sería el comienzo de la peor pesadilla de su vida.

Joshua Spriestersbach y Thomas Castleberry
Joshua Spriestersbach (a la izquierda) El primero de ellos estuvo internado en un psiquiátrico por una serie de errores que hicieron identificarlo como si se tratase de Thomas Castleberry (a la derecha) ©ABC News

Poco después un agente de policía lo despertó y le pidió su identificación. Spriestersbach no tenía ningún documento oficial, pero le dijo su nombre completo y su número del seguro social. Después, fue arrestado por incumplir la norma local que prohíbe dormir en las aceras públicas.

Fue trasladado al Centro Correccional Comunitario de Oahu, donde le tomaron las huellas dactilares y le hicieron fotografías, a pesar de lo cual fue identificado como Thomas Castleberry, un hombre que había cometido varios delitos por los que acabó pagando Joshua. Ni siquiera le habrían explicado de qué se le acusaba y el afectado tardó un mes en averiguar por qué permanecía detenido, según recoge People.

Cuando supo que había sido fichado como otra persona y explicó que esa no era su identidad, no solo no le creyeron, sino que lo vieron como un claro síntoma de una enfermedad mental. “Cuanto más el Sr. Spriestersbach expresó su inocencia al afirmar que él no es el Sr. Castleberry, más lo diagnosticaban como delirante y psicótico”, detalla el documento elaborado por su defensa y que recoge el ya citado medio.

Fue ingresado en el Hospital Mental del Estado de Hawái y allí tuvo que asistir a terapia de grupo para consumidores de estupefacientes, a pesar de que él nunca había abusado de las drogas. Cuando volvió a comunicar que él no era la persona que creía, “le dieron dosis de medicamentos antipsicóticos, lo que lo desanimó y lo dejó catatónico”.

Hospital psiquiátrico
En el Hospital Mental del Estado de Hawái, donde lo internaron, tuvo que asistir a terapia por consumo de estupefacientes ©Captura de pantalla de ABC News

Ni siquiera pudo ser juzgado porque se consideró que no tenía las capacidades mentales adecuadas para ser sometido a juicio después de que negara una y otra vez los cargos en su contra e insistiera en decir su auténtico nombre. Así pasaron dos años y 8 meses hasta que un detective hizo algo tan sencillo como verificar las huellas dactilares y las fotografías que le tomaron cuando fue arrestado con las de Castleberry. El verdadero delincuente estaba cumpliendo prisión en Alaska desde 2016. Joshua, tras determinarse “que había estado diciendo la verdad todo el tiempo”, fue dado de alta de inmediato del hospital.

Ahora, vive con su hermana en Vermont, pero no se atreve a salir de su casa porque tiene miedo de que se lo vayan a llevar de nuevo. Mientras, la organización sin ánimo de lucro Hawaii Innocence Project se ha hecho cargo de su caso no solo para que los implicados se responsabilicen de las irregularidades cometidas con esta persona, sino también para que se solventen otras que siguen sin resolverse: según explican desde esta ONG, no se hizo un registro oficial de los motivos por lo que debía ser dado de alta, de modo que no hay nada que documente su inocencia. En consecuencia, Spriestersbach podría técnicamente volver a ser detenido por los delitos de Castleberry, ya que el error judicial no se ha corregido.