1. home
  2. /Noticias

El preocupante avance de la variante Delta: ¿está España ante la quinta ola de la pandemia?

A finales de abril, la transmisión empezó a bajar hasta que el 20 de junio se estancó y comenzó a subir de nuevo

3 Minutos de lectura
Quinta ola en España

En España ya hay más de diez comunidades por encima de los 100 casos por 100.000 habitantes

© GettyImages

España se enfrenta a una nueva ola dentro de la pandemia del coronavirus. Tal y como apuntan los expertos será la quinta y será diferente, pero ya es una realidad. A finales de abril, el índice de transmisión empezó a bajar hasta que el 20 de junio se estancó… y comenzó a subir debido al aumento de positivos entre los más jóvenes.

Los datos de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) no dejan lugar para las dudas: ya hay más de diez comunidades por encima de los 100 casos por 100.000 habitantes. La incidencia acumulada sigue creciendo y a nivel nacional ha pasado de 92 casos a 225. En esta ocasión es la población más joven la que está en el centro de la diana: 584 positivos en la franja de 12 a 19 años, 640 en la de 20-29 y 248 en la de 30 a 39.

Quinta ola en España
La variante Delta ha sido incluida entre las que tienen un mayor impacto dentro de nuestro país ©GettyImages

El gran riesgo

La vacunación se ha convertido en un factor clave para proteger a los grupos de más edad aunque las cifras también están subiendo en estos sectores de la población. Así está la incidencia:

  • De 40 a 49 años: 138
  • De 50 a 59: 72
  • De 60 a 69: 62,23
  • De 70 a 79: 25,71
  • Mayores de 80: 31

Parte de los focos están puesto sobre el tercer grupo (60-69 años) porque son los que recibieron la vacuna de AstraZeneca y el tiempo entre la primera y la segunda dosis es mayor. Razón por la que, todavía, están más expuestos a un posible contagio.

Una ola diferente

Los expertos auguran que la quinta ola será diferente a las vividas en España hasta el momento. La razón que les lleva hasta esta conclusión es que los más vulnerables ya están vacunados. No obstante, esto no resta gravedad a la situación: los jóvenes (que en su mayoría son asintomáticos o presentan síntomas leves) también tienen posibilidades de desarrollar el coronavirus de forma grave necesitando ser hospitalizados e, incluso, cuidados intensivos.

Quinta ola en España
En esta ocasión es la población más joven la que está en el centro de la diana ©GettyImages

Este sería, sin embargo, el caso más extremo. Las previsiones apuntan a que esta ola será frenada por la primera barrera, es decir, Atención Primaria. Sobre ellos recaerá la presión teniendo en cuenta la saturación ya existente y el calendario: muchos centros tienen menos personal debido a las vacaciones estivales.

Las medidas

Son varias las comunidades autónomas que han activado una serie de medidas para contener el avance de la variante Delta. Algo a lo que se prevé se sumen otros territorios de nuestro país. De momento, Aragón ha adelantado el cierre de la hostelería a las 23:00 horas, Cataluña ha anunciado el cierre del ocio nocturno en espacios cerrados durante 15 días a partir del 9 de julio y Cantabria ha hecho lo propio en 16 de sus municipios. Castilla y León, por su parte, ha pedido al Consejo Interterritorial de Salud reimponer el toque de queda desde la una hasta las seis de la mañana.

Atmosphere In Pamplona On The Day Of The Start Of The 'no Sanfermines' 2021 Due To Covid-19
La incidencia acumulada sigue creciendo y a nivel nacional ha pasado de 92 casos a 225 en dos semanas ©GettyImages

La variante Delta

En el epicentro de esta quinta ola nos encontramos con la variante Delta. Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad ya supone el 10,8% de los positivos registrados aunque en determinadas autonomías supone hasta el 20% del total de casos. Está, por lo tanto, ganando terreno a la Alfa detectada en Reino Unido.

Descubierta por primera vez en India, Sanidad ya la ha categorizado como VOC porque entiende que hay “un incremento en la transmisibilidad, severidad y/o escape de la respuesta inmune”. No en vano, ha sido incluida entre las que tienen un mayor impacto dentro de nuestro país. Los primeros estudios sobre ella que llegan de Reino Unido apuntan a que tendría una mayor probabilidad de ingresos hospitalarios e implicaría una ligera disminución de la eficacia de las vacunas.