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Junco y Bill: así son los dos perros de la élite criminológica que buscan a Anna y Olivia

Se han unido al dispositivo desplegado por la Guardia Civil para reforzar el equipo humano y tecnológico

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Perros de la Guardia Civil

Junco es un perro de aguas descendiente de Marley, el exitoso ejemplar que participó en los dispositivos de Diana Quer o Gabriel Cruz

© guardiacivil062

El pasado 27 de abril, en Tenerife, Tomás Gimeno desapareció con sus dos hijas: Anna y Olivia, de 1 y 6 años. Desde que los hechos fueron denunciados por Beatriz, la madre de las pequeñas, la Guardia Civil desplegó un dispositivo para dar con su paradero. Desde hace unos días cuentan con la ayuda de Junco y Bill, que se han unido al dispositivo para reforzar el equipo humano y tecnológico. Son dos perros de élite y esta es su historia.

Bill es un pastor belga que tiene un año de edad, a pesar de ello ya ha participado en otras búsquedas como la de Marta Calvo. Junco es algo más veterano: este perro de aguas desciende de una de las dinastías con más solera dentro de los equipos de rastreo. Es sobrino de Marley, un ejemplar que falleció en 2019 después de haber participado en dispositivos tan relevantes como el de Diana Quer o Gabriel Cruz, entre otros.

Específicamente entrenados

Ambos pertenecen a la élite criminológica de la Guardia Civil. Con sus características no es para menos: son extremadamente inteligentes, su olfato es cinco veces superior al de un ser humano y están específicamente entrenados para buscar restos biológicos. Estos atributos les permiten rastrear y detectar restos de saliva, huesos y otros materiales orgánicos en cualquier superficie.

Perros de la Guardia Civil
Los perros como Junco y Bill sólo pueden concentrarse de forma intensa durante, aproximadamente, treinta minutos ©GettyImages

Tal es su alcance que cualquiera de los dos perros es capaz de detectar restos de sangre en una prenda de ropa que ha sido lavada cinco veces a altas temperaturas. Por mínimo que sea el rastro orgánico y por mucho empeño que hayan puesto en su limpieza, incluso si han empleado productos como la lejía, pueden mostrar el punto exacto en el que estaba. Llegan donde el ojo humano no es capaz de hacerlo.

Períodos de treinta minutos

Y no solo eso. Junco, Bill y el resto de integrantes de la élite criminológica de la Guardia Civil siguen participando en este tipo de casos porque son superiores a cualquier tecnología que puedan emplear los agentes. Eso sí, tienen un ritmo de trabajo que hay que respetar: sus responsables explican que solo pueden concentrarse de forma intensa durante, aproximadamente, treinta minutos.

Después de oler, detectar y marcar a lo largo de ese período de tiempo llega la pausa: Junco y Bill necesitan dispersarse, jugar y descansar para volver a centrarse. A esto, además hay que añadir que cuentan con entrenamientos y cuidados especiales para mantener el tono físico, el estado anímico y que nada interfiera en su ritmo habitual para que puedan rendir correctamente.