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Final feliz a la intensa búsqueda de Maia, la niña de 7 años secuestrada hace tres días en Argentina

La pequeña se había encariñado con el presunto secuestrador y confiaba en él

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Niña de siete años secuestrada en Argentina

Carlos Alberto Savanz se ganó la confianza de la pequeña Maia y de su madre con el fin de secuestrarla

© Desaparecidas Argentina

Después de tres días de que tanto las autoridades como los ciudadanos argentinos removieran cielo y tierra para dar con Maia, la niña de 7 años secuestrada el lunes, por fin ha dado sus frutos. La han encontrado este jueves en buen estado de salud junto a su secuestrador en la ciudad de Luján. El hombre, Carlos Alberto Savanz, de 35 años, ya ha sido detenido, imputado por el delito de sustracción de una menor.

Niña de siete años secuestrada
Maia se había encariñado con el hombre que planeaba secuestrarla ©Desaparecidas Argentina

Ha sido una llamada anónima la que ha alertado a la policía tras haber reconocido a la menor y a Savanz gracias a la difusión de las imágenes de ambos a través de los medios de comunicación y de las redes sociales. En el momento en el que los agentes llegaron al lugar indicado, Maia estaba durmiendo en la cesta de la bicicleta en la que el captor se la había llevado. Por el momento no ha trascendido el móvil del secuestro, pero el hombre tiene antecedentes por abuso a otra menor.

Secuestró a Maia tras ganarse su confianza

“Déjame llevar a la nena que le voy a dar una bicicleta nueva”. Con esas palabras Carlos Alberto Savanz convenció a Estela, la madre de Maia, para que la niña, de siete años, se fuese con él. Lo que no se imaginaba es que planeaba secuestrarla. Al pasar las horas y comprobar que su hija no regresaba, interpuso la denuncia el pasado lunes. Desde entonces, las autoridades argentinas han desplegado un importante despliegue policial para intentar dar con la pequeña y con el secuestrador, un caso que tiene en vilo a todo el país.

Savanz era conocido de la mujer, pero al parecer no tenían una relación de amistad; simplemente, llevaba en torno a un mes intentando ganarse la confianza de madre e hija. Y lo consiguió. “Yo le permití ir a cambiar la bicicleta”, confiesa con angustia Stella a la prensa local. “Ella se había encariñado con este hombre. Él jugaba siempre con ella adelante mío, no sé qué se me dio por darle permiso”, lamenta.

Las cámaras de seguridad de la estación de tren de Liniers, la más próxima al lugar en el que vive la pequeña, la grabaron el martes junto a Savanz en actitud confiada. En las imágenes, que se han hecho públicas para facilitar la colaboración ciudadana en la búsqueda, se ve cómo los dos suben al convoy y, más tarde, bajan del mismo en la estación de Castelar. La policía ha hecho importantes batidas en la zona, pero ni rastro de Maia ni del hombre.

Lo que sí hallaron fue una bicicleta que Savanz había usado días atrás. Estaba abandonada en un descampado de la ciudad de Luján, de modo que la búsqueda se ha centrado en las últimas horas. “La reconstrucción que estamos haciendo va por el buen camino, pero tres días atrás”, ha asegurado Sergio Berni, ministro de Seguridad (cargo similar al de consejero en las comunidades autónomas españolas) de la provincia de Buenos Aires. Tal y como sospechaban los investigodores a cargo del caso, Savanz había llevado a la menor a ese municipio.

El drama social tras el ‘caso Maia’

Maia vive en la calle junto a su madre y a sus hermanos, situación que fomenta una mayor desprotección tanto de ella como de todos los niños que se encuentran en circunstancias similares. Su secuestro ha puesto en el foco el desamparo de estos menores, que serían cerca de 900 solo en la ciudad de Buenos Aires.

“La situación de Maia tiene que ver con cosas que exceden la situación de calle, y aunque no se puede hacer una conexión lineal, pone en evidencia lo que pasa”, apunta a coordinadora del Programa Derecho a la Ciudad, Rosario Fassina, al periódico ‘El Tiempo argentino’. “Casos súper lamentables como este nos muestran las condiciones de vulnerabilidad en las que viven muchísimas familias” que “lamentablemente” cada vez son más a causa de la pandemia y de la profunda crisis habitacional del país.