1. home
  2. /Noticias

El Papa se reúne en Irak con el padre de Aylan Kurdi, el niño sirio que murió ahogado en 2015

El encuentro ha tenido lugar tras haber celebrado una misa multitudinaria en el estadio de Erbil

4 Minutos de lectura
Por EUROPA PRESS
Abdullah Kurdi

La muerte del niño se convirtió en símbolo del drama de los refugiados en el mundo

© EuropaPress

El Papa se ha reunido en Irak con Abdullah Kurdi, el padre de Aylan Kurdi, niño sirio que murió ahogado en 2015 junto a su hermano y su madre cuando intentaban llegar a Europa y cuya fotografía se convirtió en símbolo del drama de los refugiados en el mundo. Así lo ha revelado la oficina de prensa de la Santa Sede. El encuentro ha tenido lugar antes de que el Papa volviera en avión al aeropuerto internacional de Bagdad y tras haber celebrado una misa multitudinaria en el estadio de Erbil.

Papa Francisco: ‘No más violencia, extremismos, facciones e intolerancias’

La muerte de Aylan Kurdi, el niño que murió ahogado en el mar Egeo cuando intentaban huir de la guerra en Siria, supuso un jarro de agua fría para gran parte de países europeos, provocando la empatía, el horror y la indignación de una gran parte de la población. Es por ello que, tras el trágico suceso del pequeño y las continuadas guerras que a día de hoy siguen aconteciéndose en la región, El Papa ha aprovechado su llegada y primer discurso en Irak para clamar contra “la violencia”, “los extremismos”, “las facciones” y “las intolerancias”; y ha instado a reconstruir el país, un mosaico de culturas que ha sido asolado durante años por la guerra y el terrorismo yihadista, desde la “discusión franca y sincera”.

Barham Salih
Se trata del primer viaje del Papa desde el inicio de la pandemia de coronavirus ©EuropaPress

“Que cesen los intereses particulares, esos intereses externos que son indiferentes a la población local”, ha pedido el Pontífice en el encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en un salón del Palacio Presidencial de Bagdad. Se trata del primer viaje del Papa desde el inicio de la pandemia de coronavirus que estará marcado por las tensiones entre las tropas estadounidenses y las pro iraníes y por las restricciones ante la pandemia.

Hace pocos días tuvo lugar otro episodio de violencia en el país cuando una docena de proyectiles impactaron en un cuartel donde residen soldados españoles, estadounidenses e iraquíes y un funcionario del ejército estadounidense falleció de un paro cardíaco.

En su alocución, el Papa ha recordado a todos los que “a causa de la violencia, de la persecución y del terrorismo han perdido familiares y seres queridos, casa y bienes esenciales”. Pero también se ha referido a toda la gente “que lucha cada día buscando seguridad y medios para seguir adelante, mientras que aumenta la desocupación y la pobreza”.

Igualmente, ha pedido que se dé voz “a los pequeños, a los pobres, a la gente sencilla, que quiere vivir, trabajar y rezar en paz” tras elogiar los esfuerzos que está realizando el país para tratar de poner las bases de una sociedad democrática.

Papa Francisco
El Papa ha recordado que Irak ha sufrido conflictos sectarios basados a menudo en un fundamentalismo que no puede aceptar la pacífica convivencia de varios grupos étnicos y religiosos, de ideas y culturas diversas ©GettyImages

A este respecto, ha señalado que es fundamental que “ninguno sea considerado ciudadano de segunda clase” en un claro apoyo a las minorías étnicas y religiosas que conviven en Irak. De hecho, ha recordado en particular a los yazidíes, “víctimas inocentes de una barbarie insensata y deshumana, perseguidos y asesinados a causa de sus creencias religiosas, cuya propia identidad y supervivencia se han puesto en peligro”.

Irak también contaba con una de las más antiguas comunidades de la cristiandad, que ha sufrido una reducción de mas del 80% en las últimas dos décadas. En 2003, antes de la invasión de Estados Unidos, Irak contaba con cerca de 1,5 millones de cristianos. Hoy solo quedan cerca de 250.000 La Iglesia católica caldea es la mayoritaria.

En un análisis de la historia reciente del país, el Papa ha recordado que Irak ha sufrido los desastres de las guerras, el flagelo del terrorismo y conflictos sectarios basados a menudo “en un fundamentalismo que no puede aceptar la pacífica convivencia de varios grupos étnicos y religiosos, de ideas y culturas diversas”.

“Todo esto ha traído muerte, destrucción, ruinas todavía visibles, y no sólo a nivel material: los daños son aún más profundos si se piensa en las heridas del corazón de muchas personas y comunidades, que necesitarán años para sanar”, ha manifestado.

También ha llamado la atención del papel que la comunidad internacional tiene en la promoción de la paz en esta tierra y en todo el Oriente Medio: “Como hemos visto durante el largo conflicto en la vecina nación de Siria -de cuyo inicio se cumplen en estos días ya diez años-, los desafíos interpelan cada vez más a toda la familia humana”.

Papa Francisco
Ha instado a los políticos iraquíes a combatir la plaga de la corrupción, los abusos de poder y la ilegalidad ©EuropaPress

Para el Papa, Irak está llamado “a mostrar a todos, especialmente en Oriente Medio, que las diferencias, más que dar lugar a conflictos, deben cooperar armónicamente en la vida civil”. En este sentido, ha encomiado las labores humanitarias de las agencias también católicas que dan asistencia a los refugiados, a los desplazados internos y a quienes tienen dificultades para regresar a sus propias casas, facilitando en el país comida, agua, viviendas, atención médica y de salud, como también programas orientados a la reconciliación y a la construcción de la paz.

El Papa que ha aterrizado este viernes en Irak donde estará hasta el próximo lunes, ha instado a los políticos a “combatir la plaga de la corrupción, los abusos de poder y la ilegalidad”, grandes problemas que impiden el buen funcionamiento del país. También ha insistido en la necesidad de “edificar la justicia, que crezca la honestidad y la transparencia, y que se refuercen las instituciones competentes”. Para el Papa esta es la clave para hacer crecer la estabilidad y desarrollarse “una política sana, capaz de ofrecer a todos, especialmente a los jóvenes _tan numerosos en este país_, la esperanza de un futuro mejor”.