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Las claves de la exitosa estrategia de Australia contra el COVID para que sus ciudadanos se olviden de la mascarilla y la distancia

Tiene 21 millones de habitantes y desde que irrumpió la pandemia ha registrado 909 fallecidos

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Ha seguido una exitosa estrategia contra el coronavirus

Los analistas explican la situación de Australia apuntando a dos factores: el cierre de fronteras internacionales y la actitud de sus habitantes

© GettyImages

Australia tiene 21 millones de habitantes y a principios de febrero el balance del Departamento de Salud sobre el COVID era el siguiente: 52 los casos activos, 909 fallecidos y 28.829 positivos acumulados. Si, además, echamos un vistazo a las imágenes que nos llegan desde el país en el que ha arrancado la temporada de tenis podremos observar en las gradas gente sin mascarilla que no mantienen distancia de seguridad para, por ejemplo, ver a Rafa Nadal. Es el éxito de la estrategia de Australia para mantener a raya el coronavirus.

Para entender cómo han plantado cara a la enfermedad allí bastan dos ejemplos: Melbourne y Perth. En la primera sus ciudadanos estuvieron confinados durante cuatro meses. En la segunda sus habitantes se han encerrado en casa de lunes a viernes después de detectar un caso de la cepa británica: llevaban diez meses sin positivos.

Ha seguido una exitosa estrategia contra el coronavirus
Australia tiene 21 millones de habitantes y desde que irrumpió la pandemia ha registrado 909 fallecidos ©GettyImages

Cierre de fronteras internacionales

Los analistas señalan dos factores. El primer de ellos es un estricto cierre de fronteras internacionales: desde el 20 de marzo de 2020 cualquier ciudadano no australiano o sin la residencia permanente no puede entrar al país. Una medida que incluye excepciones justificadas y que parece que se mantendrá hasta 2022.

¿Y los australianos que estuvieran de fuera o que cumplan con esos casos contemplados? Regresar a sus hogares no es fácil. Ni barato. Si logra encontrar un asiento libre en los escasos vuelos que hay, la vuelta a casa puede durar un mes: al llegar al país deben confinarse durante catorce días en un hotel designado por las autoridades y que debe pagar el propio ciudadano (1.900 euros). Una estancia que está vigilada por personal de seguridad contratado para la ocasión.

Ha seguido una exitosa estrategia contra el coronavirus
Las imágenes que llegan del Abierto de Australia muestran a los espectadores sin mascarilla y sin tener que mantener la distancia ©GettyImages

Acatar las normas

El segundo factor son los australianos. Cuando las autoridades les pidieron que siguieran las normas establecidas para frenar los contagios (confinamientos, restricciones de movilidad, mantener la distancia social, uso de la mascarilla…) solo se plantearon una opción: cumplirlas sin licencias. Les pueden gustar más o menos las decisiones del Gobierno, pero no las discuten. Menos aún si tienen un respaldo científico detrás y están penados con multas que pueden llegar a los 42.000 euros.

La economía

Terminamos con un último apunte sobre el cierre de comercios. El Gobierno bajó las persianas de todos los establecimientos sin miramientos y pudo hacerlo gracias a la bonanza económica del país: en el ranking de países clasificados en función del PIB per cápita, Australia ocupa el puesto 21º. La consecuencia evidente es que, en el segundo trimestre de 2020, vivieron su primera recesión en los últimos 30 años… situación que remontaron en los tres meses siguientes.