1. home
  2. /Noticias

Una mujer oculta en casa que es positivo en COVID y acaban falleciendo los cinco miembros de la familia

Su marido llegó a ir a una fiesta sin saber que ya se había contagiado

2 Minutos de lectura
Hospital

Verónica sintió tanto miedo al descubrir que tenía COVID que no tuvo valor para comunicarlo en su casa

© GettyImages

Cuando los médicos confirmaron a Verónica, de 36 años, que había dado positivo en COVIDsintió miedo, tanto que no fue capaz de comunicarlo en casa. Su marido, José Antonio, de 33, y sus tres hijos –la mayor de 17 y los gemelos, de cuatro años- eran completamente ajenos a la terrible realidad que ya se había instaurado en su hogar en Guásimos, en el oeste de Venezuela.

Verónica no era asintomática. Tenía fiebre muy alta y un gran malestar, sin embargo, a pesar de la pandemia mundial, José Antonio y el resto de la familia la creyeron cuando les dijo que se encontraba tal mal a causa de una gripe muy fuerte. Recibió tratamiento médico a espaldas del resto y se autoconfinó en casa, pero los demás no lo hicieron. Su marido, incluso, llegó a asistir a una celebración familiar a la que asistieron unas 20 personas (un tipo de reunión, por otro lado, prohibida ahora mismo a causa de la pandemia).

Ahí fue cuando Verónica decidió confesar, alertada ante la posibilidad de contagiar a más personas. Llamó a su esposo y le pidió que regresara a casa porque ella tenía coronavirus. Él así lo hizo, volvió inmediatamente, pero ya era demasiado tarde para su familia. Verónica comenzó a empeorar y tuvo que ser hospitalizada, aunque los sanitarios ya no pudieron hacer nada por ella, que falleció el pasado 18 de enero. Tan solo un día después, moría José Antonio.

COVID-19
Verónica había estado en tratamiento a espaldas de su familia, pero aun así empeoró gravemente ©GettyImages

Ya sin sus padres, la hija mayor del matrimonio, Nicol, con una enfermedad neurológica, perdía la vida mientras su abuelo materno la trasladaba en su coche al hospital. La tragedia de esta familia no quedó ahí porque el 27 de enero los gemelos también tuvieron que ser ingresados tras haber desarrollado bronconeumonía. Aunque es poco habitual que ocurra con niños de tan corta edad, su estado era tan grave que los dos murieron ese mismo día.

La imprudencia de Verónica ha desembocado en fatales consecuencias que incluso podrían no haber acabado ahí, puesto que la cadena de contagios puede ser mayor tras la asistencia de José Antonio a una fiesta y después de que los abuelos tuvieran que hacerse cargo de los nietos al fallecer la pareja. De haber actuado como se espera en una situación así, la familia hubiera podido tener seguimiento médico y, por tanto, hubieran tenido más posibilidades de sobrevivir.