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Pfizer y Moderna: así te inmunizan las dos primeras vacunas que ya han llegado a Europa

Sus inoculantes están basados en el ARN mensajero, pero no es la única técnica que existe para crear inmunidad

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Las de Pfizer y Moderna se basan en el ARN mensajero

La vacuna de Moderna y la de Pfizer-BioNTech está basada en el ARN mensajero, pero no es la única técnica empleada para desarrollar inoculantes

© GettyImages

Desde finales de 2020 nos hemos familiarizado con los nombres de las empresas que están desarrollando y fabricando las vacunas contra el coronavirus: Pfizer-BioNTech, Moderna, Astrazeneca… Por ahora, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha dado el visto bueno a las dos primeras y mientras esperamos al resto os explicamos cómo funciona la inmunización de estos inoculantes.

La Unión Europea ha aprobado la comercialización de los antídotos firmados por Pfizer-BioNTech y Moderna. Bruselas ya ha hecho efectivo el acuerdo para comprar 460 millones de dosis entre los Estados miembro. No en vano, la distribución ya ha comenzado dando luz verde a los planes de administración diseñados por cada país.

Las de Pfizer y Moderna se basan en el ARN mensajero
Las vacunas vacuna preparan al sistema inmunológico humano para reconocer una enfermedad y defenderse ©GettyImages

La mayoría de los inoculantes que se están desarrollando contra el coronavirus necesitan dos dosis para crear inmunidad: ¿cómo lo hacen? La teoría explica que una vacuna prepara al sistema inmunológico humano para reconocer una enfermedad específica y defenderse ante ella. En el caso concreto del Covid-19, la respuesta que darán las defensas del cuerpo cuando reconozcan al virus implicará una reacción total o parcial frente a una proteína que es única y es la que desencadena la enfermedad.

El ARN mensajero

Las dosis de Pfizer-BioNTech, Moderna y la de la biofarmacéutica alemana CureVac (con la que Europa tiene un acuerdo aunque aún no ha solicitado el visto bueno de la EMA) utilizan ARN mensajero. O lo que es lo mismo: las vacunas incluyen una parte de las instrucciones que sigue el Covid-19 para causar la enfermedad. Con esto, según explica la Comisión Europea, “las propias células del cuerpo producen una proteína que es única del virus”. Así es cómo el sistema inmunológico reconoce que no debería estar en el cuerpo y responde produciendo defensas naturales contra la infección.

Las de Pfizer y Moderna se basan en el ARN mensajero
Otros inoculantes se basan en proteínas o en vectores virales para entrenar al cuerpo humano frente al Covid-19 ©GettyImages

Proteínas y vectores virales

No obstante, esta no es la única forma de plantar cara al coronavirus. Hay otras vacunas que están basadas en proteínas y contienen fragmentos de los prótidos propios de la enfermedad: así es cómo entrenan al cuerpo humano para que sepa defenderse. Son las dosis que están desarrollando el grupo farmacéutico Sanofi y el británico GSK, que tendrán listo su antídoto a lo largo del cuarto trimestre de 2021 si todo va bien.

Por último nos encontramos con las vacuna de vectores virales que emplean utiliza un virus diferente e inofensivo para entregar las instrucciones del Covid-19. Así funcionan los inoculantes desarrollados por AstraZeneca-Oxford y Johnson & Johnson, que todavía no han pedido la autorización a la Agencia Europea del Medicamento.