1. home
  2. /Noticias

Un hombre en coma por COVID despierta tras escuchar la voz de su esposa

Recuerda perfectamente las palabras de su mujer, que le dieron un increíble impulso para seguir luchando

2 Minutos de lectura
Hospital

El estado de Don Gillmer no mejoraba con ningún tratamiento, por lo que tuvo que ser inducido al coma

© GettyImages

Dicen que el amor puede con todo y, en este caso, es evidente que ha sido así. Don Gillmer, de Carolina del Sur (Estados Unidos), llevaba un mes en coma inducido a causa del COVID cuando su estado empeoró tanto que los médicos llamaron a su esposa, Lacy, para que se despidiese de él porque era posible que falleciese en tan solo unas horas. Lacy acudió rápidamente al hospital junto al padre de Don y ella le transmitió unas palabras tan alentadoras que consiguió lo impensable.

“Solo le dije que lo estaba haciendo muy bien, que lo estaban cuidando muy bien y que estaba en manos increíbles”, explica la emocionada mujer a la cadena de televisión WRDW, afiliada de la NBC. “Juro que la escuché, juro que escuché su voz, y cuando ella se fue, yo estaba estable”, asegura Don. “Ella es mi ángel, ella es la razón por la que estoy aquí”.

El camino de este paciente de 43 años desde que se contagió de coronavirus ha sido muy complicado y aún hoy lo sigue siendo. A pesar de extremar las precauciones y cumplir todas las medidas de seguridad durante la pandemia, dio positivo en verano, el 5 de julio. Cuatro días después empezó con la tos seca, por lo que decidió acudir al hospital. Allí comprobaron que tenía neumonía, por lo que lo ingresaron de urgencia. Permanecería hospitalizado durante dos largos meses.

Paciente covid
Gillmer asegura haber escuchado, mientras estaba en coma, a su esposa, cuyas palabras recuerda perfectamente ©Captura de pantalla de WRDW-TV

Ningún tratamiento hacía efecto y Don cada vez se encontraba peor. “Recibí plasma de convalecencia dos veces, Remdesevir. Nada estaba funcionando, nada me estaba ayudando a recuperarme, así que nunca olvidaré cuando llegaron con los papeles que tenía que firmar para conectarme a un ventilador. Eso me asustó ”, confiesa.

Y su temor estaba más que justificado a tenor de cómo sería su evolución posterior. Por suerte, todo cambió el día que Lacy y su padre fueron a verlo porque era muy probable que falleciera esa misma noche. A pesar de su situación, Don se pone en la piel de su esposa, imaginando el sufrimiento por el que debió de pasar: “Pienso en su viaje al hospital la noche en que le dijeron que tal vez no lo lograría. Sabes, no puedo imaginar eso”, dice sin poder contener las lágrimas. “A menudo le digo que no sé si podría haber sido tan fuerte como ella”.

Pero sí, lo ha sido. Ha sido tan fuerte que consiguió estabilizarse y salir del coma y mejoró tanto que recibió el alta hospitalaria el 11 de septiembre, exactamente 63 días después de haber ingresado. Aun así, continúa en tratamiento. El COVID ha sido tan dañino en él que ha necesitado rehabilitación para volver a aprender a caminar. También aquí Lacy es un pilar fundamental sin el que Don, según él mismo dice, no hubiera sido capaz de superar esta nueva traba.

Con todo por lo que está atravesando desde que se contagió, Gillmer hace un llamamiento para concienciar de la importancia de extremar las precauciones frente al COVID: “Necesitamos ser inteligentes y diligentes y cuidarnos unos a otros. Se trata de tu prójimo”.