1. home
  2. /Noticias

¿Quién es Katalin Karikó y por qué hay que agradecerle la llegada de la vacuna contra el coronavirus?

Esta bioquímica húngara ha sido quien ha estudiado las posibilidades terapéuticas del ARN mensajero

2 Minutos de lectura
Katalin Karikó, bioquímica húngara

El ARNm es el componente en el que se basan las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna

© Kati Kariko

A todo el mundo le suena el nombre de las farmacéuticas que han desarrollado y diseñado la vacuna contra el coronavirus como, por ejemplo, Pfizer-BioNTech y Moderna. No obstante, pocos saben que detrás de las dosis de estas dos compañías que ya están inmunizando a miles de personas está Katalin Karikó, una bioquímica húngara que ha pasado años y años estudiando las posibilidades terapéuticas del ARNm, el componente en el que se basan ambos inoculantes.

Katalin nació en Szolnok (Hungría) hace 65 años, aunque creció en Kisújszállás, donde su padre trabajaba. Las ciencias siempre despertaron su curiosidad y su pasión, por lo que no extrañó cuando encaminó su educación universitaria en esa dirección. El Centro de Investigaciones Biológicas de la Universidad de Szeged, donde se doctoró, fue testigo de sus primeros pasos como investigadora aunque su carrera profesional cambió en un laboratorio de Hungría.

Un rechazo tras otro

Corría el año 1978 y Katalin comenzó a investigar el ARN mensajero porque creía que podía desempeñar un papel fundamental en el tratamiento de determinadas enfermedades. Sin embargo, era un campo prácticamente nuevo y por esta razón se consideraba arriesgado invertir en ello. En 1985 la Universidad de Temple (Filadelfia) la invitó a seguir con su investigación y se mudó a Estados Unidos junto a su marido y a su hija de dos años.

Katalin Karikó ha investigado el ARNm
En 1985 la Universidad de Temple (Filadelfia) la invitó a seguir con su investigación allí y se mudó a EEUU©GettyImages

Tras pasar por el citado centro, trasladó su investigación a la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania. En ese momento no sabía lo complicado que iba a resultar el camino para estudiar el ARNm: todas las solicitudes que hizo para pedir subvenciones con las que seguir trabajando fueron rechazadas. A esto hay que añadir que no era ciudadana estadounidense y, por lo tanto, no tenía la tarjeta verde que proporcionaba a los extranjeros la residencia permanente en EEUU.

2004, el año del triunfo

Para poder renovar su visa Katalin Karikó aceptó seguir investigando con un rango inferior y un sueldo más bajo. En 2004, por fin, consiguió desarrollar un método para utilizar ARNm sintético con el objetivo de combatir enfermedades: gracias a él se podía cambiar la forma en que el cuerpo produce material para combatir virus. Una investigación que llevó a cabo junto a su colega Drew Weissman y que ahora es la base de la vacuna de Moderna y Pfizer-BioNTech.

Katalin Karikó, bioquímica húngara
Todas las solicitudes que hizo para pedir subvenciones con las que seguir trabajando fueron rechazadas©Kati Kariko

Su descubrimiento, publicado en 2005, hizo que sus nombres empezaran a sonar con fuerza. Diez años después se hicieron públicos los resultados de la siguiente fase, que consistía en colocar el ARNm en nanopartículas lipídicas, un recubrimiento que evita que se degraden demasiado rápido y facilita su entrada en las células.

La vacuna contra el Covid-19

Cuando se supo la eficacia de la vacuna contra el coronavirus, todo el esfuerzo de Katalin Karikó tuvo sentido. No en vano, el trabajo que ha desarrollado a lo largo de las últimas décadas se ha convertido en esperanza en mitad de la pandemia: después de pasar casi cuarenta años alejada de los focos, son muchos los que hablan de esa científica húngara como la próxima ganadora del Premio Nobel de Bioquímica.