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Mujeres en la Historia: ‘La Calderona’, célebre actriz del Siglo de Oro

Fruto de su relación con el rey Felipe IV nació don Juan José de Austria, hijo reconocido por el monarca que ocupó relevantes cargos políticos y militares

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La Calderona

Con su embarazo se truncó la prometedora carrera en las tablas de “la Calderona“, ingresando en un convento de la provincia de Guadalajara.

© Creative commons

María Inés Calderón (Madrid, 1611- Guadalajara, 1646), así se llamaba esta mujer apasionante del siglo XVII que fue actriz de comedias afamada, amante de nobles y del rey Felipe IV, con el que tuvo un hijo reconocido luego por el monarca, don Juan José de Austria.

Su apodo,la Calderona”, es el que prevalece por encima de todo en esta figura de nuestra historia de la que desconocemos mucho aún y que está adornada o envuelta por ciertas dosis de leyenda. Parece que tomó dicho sobrenombre de su mentor y padre adoptivo, Juan Calderón, productor teatral y quien la introdujo desde pequeña en el ambiente de su profesión, orientándola hacia las tablas y a ejercer como actriz una vez tuviera edad para ello.

Su infancia pues, apenas conocida, debió de vivirla con intensidad y en un entorno de tablados, actores y actrices, decorados y disfraces, fantasías y versos, tramoyistas..., algo sumamente atractivo para una niña que acompañaba a su padrastro por los corrales de comedias más célebres del momento en la villa y corte.

Las versiones más extendidas refieren una fecha fundamental en su biografía: 1627, año en el que debutó como actriz en el Corral de la Cruz, uno de los lugares de Madrid donde se representaban las comedias más en boga del momento. Que el mismísimo rey Felipe IV asistiera a los estrenos y representaciones de incógnito y desde un palco discreto, no era inusual, ya que desde joven mostró una gran afición al teatro. Tampoco fue extraño que fijara su mirada especialmente en una de las jóvenes y bellas actrices de la obra, “la Calderona”. Eso parece que fue lo que aconteció, encaprichándose con ella y dando inicio a una relación entre “el rey planeta” -de 22 años de edad- y la actriz de cabellos largos cobrizos -si es ella, como se dice, la protagonista de un retrato anónimo del siglo XVII que se conserva en el Convento de las Descalzas Reales- que contaba con 16 años.

Es aquí donde se enreda la cuestión, ya que se apunta a que “la Calderona” era o había sido también pretendida o amante de un noble, don Ramiro Núñez de Guzmán, duque de Medina de las Torres. Rumores o realidad, las copillas satíricas sobre los hombres rendidos a los encantos de la actriz circularon por las calles y plazas de la capital...

“Un fraile, y una Corona

un Duque y un Cartelista

aunduvieron en la lista

de la bella Calderona“.

Felipe IV 'rey planeta'
El hijo bastardo de “la Calderona“ y del “rey planeta“ murió en extrañas circunstancias el 17 de septiembre de 1679.©Daniel Arveras

Felipe IV, entusiasta aficionado a los placeres de la carne, tuvo infinitas amantes de toda condición social -nobles, actrices, meretrices...- y fruto de aquellas relaciones nacieron infinidad de hijos, incontables y no reconocidos como tales. Juan José fue el vástago que nació de la unión con nuestra protagonista en 1629. Con su embarazo se truncó la prometedora carrera en las tablas de “la Calderona”, pues, por motivos obvios, fue conminada a ingresar en un convento de la provincia de Guadalajara, el de Valfermoso de las Monjas donde llegaría a ser abadesa.

El niño fue bautizado el 21 de abril de 1629 en la iglesia de San Justo y Pastor de Madrid sin identificarse a los padres en la partida bautismal, empleando la fórmula habitual de “hijo de la tierra“ para los nacidos de padres desconocidos o, más bien, de relaciones espurias. Entregado a una mujer humilde llamada Magdalena, pasó sus primeros años en la ciudad de León y luego en Ocaña, donde recibiría una esmerada educación.

Muestra del amor y recuerdo que tenía por la actriz o producto de su mala conciencia por su vida licenciosa, el monarca hizo algo excepcional, reconocer a Juan José como hijo suyo cuando este contaba con 13 años de edad, en 1642. A partir de ahí, Felipe IV le concedería importantes mercedes y el trato de “Serenísima” a aquel joven que había ya dado sobradas muestras de inteligencia, inquietud intelectual, afición a la pluma y destreza en la milicia. Comenzaba la carrera pública de don Juan José de Austria.

El monarca le fue otorgando importantes responsabilidades, la mayoría políticas y militares, aunque primero le nombró Gran Prior de la Religión de San Juan en Castilla. Luego vinieron los cargos de “príncipe de la mar” -máximo responsable de la Armada- y virrey y gobernador de distintos territorios de la Corona. El hijo bastardo de “la Calderona” y del “rey planeta” llegó muy alto, quizás demasiado, y murió en extrañas circunstancias el 17 de septiembre de 1679.

Su madre, la mujer que cautivó a Felipe IV, hacía más de 30 años que había dejado este mundo. En su retiro conventual debió de orar hasta el fin de sus días por aquél hijo nacido del amor fugaz entre un rey y una actriz de comedias en el Madrid del Siglo de Oro.