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Un hombre de 83 años que había sido arrestado por escuchar música clásica demasiado alta muere en prisión

La muerte del octogenario ha generado cargo de conciencia en los vecinos que lo habían denunciado

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El hombre escuchaba la estación de radio Classic FM a niveles demasiado altos

© GettyImages

Ian Trainer era el hombre de 83 años cuyo gusto por poner música clásica a todo volumen en su casa, terminó por llevarlo a prisión, en donde falleció el pasado 23 de noviembre debido a causas aún desconocidas. No era la primera vez que Trainer, originario de Merseyside, Reino Unido, era encarcelado; el motivo era el mismo: las denuncias de varios vecinos que lo acusaban de “generar contaminación acústica”.

Según recoge Daily Mail, el jubilado había sido llevado a prisión varias veces durante los últimos años tras las constantes denuncias de sus vecinos, quienes se quejaban de que el hombre escuchaba la estación de radio británica   Classic FM  a niveles demasiado altos, impidiéndoles gozar de tranquilidad en el barrio, lo cual es un derecho. La última denuncia fue hecha el 17 de diciembre de 2019, cuando incluso un oficial de policía acudió al domicilio de Trainer y comprobó que efectivamente los niveles eran demasiado elevados y que el anciano estaba infringiendo las normas de convivencia. Ya en el juzgado, uno de los habitantes del vecindario afirmó: “Esto no sucede solo un día de la semana, es todos los días. Salgo temprano para ir a trabajar y me quedo hasta tarde en la oficina para evitar llegar a casa y tener que tolerar el ruido”.

Después esta última denuncia, de varias advertencias y de constantes arrestos, Trainer recibió una orden de restricción que le prohibía reproducir, en cualquier momento del día y de lunes a domingo, música a un volumen superior a los 65 decibelios, o lo que es lo mismo, superior al nivel normal de conversación. El octogenario, quien ya sabía que saltarse la norma le significaría ir a la cárcel una vez más, hizo caso omiso y continuó escuchando su estación favorita a todo volumen, lo que efectivamente terminó por llevarle de vuelta a prisión.

Prisión
El anciano había perdido la audición de un oído debido a un fuerte resfriado ©GettyImages

Tras el último arresto del británico, este confesó ante el magistrado: “Me gusta poner música a un nivel que disfruto”, declaración que le valió ser condenado una vez más. Sin embargo, el sincero hombre que era consciente de su falta y que no buscaba librarse de la cárcel fue sometido a una investigación, la cual determinó que, a inicios del año pasado, el anciano había sufrido un fuerte resfriado que lo había llevado a perder la audición de un oído y que, además, tomaba esteroides debido a una condición médica -que no ha sido revelada-, lo que le impedía usar auriculares porque “le irritaban los oídos”, razón por la que el amante de la música no había podido encontrar otra forma de disfrutar de su gran pasión.

La furia en los habitantes de la ciudad tras la muerte de Ian Trainer

Después de darse a conocer el caso, habitantes de Merseyside no ocultaron su cargo de conciencia por haber mandado a prisión a un hombre tan mayor, con problemas de oído y cuya única satisfacción era escuchar música clásica. La muerte de Trainer desató un fuerte debate entre los vecinos, quienes en su mayoría aseguran no haber tenido conocimiento de la condición de sordera del anciano, una situación que pudo haber sido tratada antes de enviarlo tras las rejas. Por otro lado, están las opiniones de quienes están de acuerdo en que, al ser reincidente, al hombre se le juzgara conforme a la ley.