Fallece el ‘Abuelo UCI’, el voluntario que ayudaba a los niños prematuros con sus cálidos abrazos

David Deutchman dedicó quince años de su vida a cuidar a los niños que nacían antes de tiempo

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19 de Noviembre 2020 / 17:58 CET

El contacto es fundamental para los bebés prematuros

Tras su jubilación, David Deutchman se dedicó a cuidar de los bebés prematuros que nacían en el hospital de su ciudad

© GettyImages

Cuando David Deutchman se jubiló tras una larga carrera en el mundo del Marketing internacional, tenía mucho tiempo libre y buscó la mejor manera de invertirlo. La encontró, sin duda alguna: dedicó sus días a abrazar y dar cariño a los bebés prematuros de un hospital infantil de Atlanta (Georgia, Estados Unidos). Así pasó quince años hasta que hace unos días falleció a causa de un cáncer.

David se hizo famoso cuando, en 2017, publicaron una foto suya en Facebook. En la imagen aparecía junto a uno de estos pequeños: su solidaria labor consistía en acompañar, cada martes y cada jueves, a los bebés cuando sus madres y sus padres no podían estar con ellos debido a diferentes razones. Poco a poco se ganó el sobrenombre de ‘Abuelo UCI’.

La importancia del contacto humano

Deutchman confesaba que para él era “muy gratificante porque no sólo les ayudas a dejar de llorar, hay muchos beneficios en esa conexión que supone ser abrazado. Amo esto y no sólo por la conexión con los niños, sino por toda la atmósfera del hospital”. Su labor, que desempeñaba de forma altruista, es uno de los cuidados fundamentales para las niñas y los niños que vienen al mundo antes de la semana 37.

El contacto es fundamental para los bebés prematuros
David iba dos días a la semana y abrazaba a los niños que habían venido al mundo antes de tiempo©GettyImages

Esa conexión que se establece a través de los abrazos y el calor humano les ayuda a desarrollarse a nivel físico, emocional y psicosocial. Estos pequeños son todavía inmaduros y por esta razón pueden sufrir problemas de diversa índole. La ciencia ha demostrado que el contacto humano tiene beneficios en su crecimiento y en su estimulación. No es de extrañar, por tanto, que durante quince años esto diera significado a la vida de David.

El sentido de su vida

Su hija Susan Lilly explicaba que para su padre “ser voluntario enriqueció su vida. Para él, lo que daba sentido a todo era el tiempo que pasaba con los niños y sus familias. Tuvo una carrera profesional de éxito, pero nunca habló de ella con tanto cariño como cuando iba al hospital”.

  

A finales de octubre Deutchman recibía la peor de las noticias: a sus 86 años padecía cáncer de páncreas con metástasis. Dos semanas y media después fallecía, un duro golpe para todos a tenor de las palabras de su hija: “Ninguno de nosotros esperaba recibir un diagnóstico tan terrible. Dejó muy claro a todos sus seres queridos e incluso a sus amigos que se sentía muy agradecido por haber vivido una vida tan plena y rica”.

Para celebrar su legado y honrar su memoria, el hospital Children’s Healthcare of Atlanta al que tanto ayudó organizó un pequeño homenaje en forma de desfile frente a su casa. El centro notará la ausencia de David, pero todos aquellos bebés a los que abrazó le echarán mucho más de menos.

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