Caso Asunta: el crimen de una niña a manos de sus padres que conmocionó a toda España

Formaron una familia aparentemente idílica tras adoptar a la pequeña cuando era tan solo un bebé, pero la asesinaron tras cumplir los 12 años

3 Minutos de lectura

18 de Noviembre 2020 / 14:12 CET

Jucio contra Alfonso Basterra y Rosario Porto

El juicio contra Alfonso Basterra y Rosario Porto tuvo una amplia cobertura mediática

©

Asunta Basterra Porto era una niña responsable, brillante en los estudios y muy apegada a sus padres. Así la describieron en su momento personas cercanas a una familia que, a ojos de todos, parecía idílica. En realidad lo fue durante los primeros años de vida de la pequeña, a la que adoptaron cuando era tan solo un bebé y colmó de felicidad al matrimonio formado por Rosario Porto y Alfonso Basterra. Pero poco más de una década después, todo cambió y lo hizo hasta tal extremo que ambos planearon el crimen de su hija y el 21 de septiembre de 2013, a menos de dos semanas de cumplir los 13 años, asesinaron a Asunta.

Después, ellos mismos denunciaron la desaparición de la menor, cuyo cuerpo sin vida fue hallado un día después en una cuneta en Teo, en las afueras de Santiago, donde tenían una segunda residencia. El terrible hallazgo y los primeros indicios de la investigación acabaron convirtiendo a este horrendo crimen en uno de los casos más mediáticos de los últimos años.

Hechos probados

Porto y Basterra la sedaron durante meses con grandes cantidades Lorazepam y Orfidal, tal y como quedó probado en la autopsia. Además, la sentencia que condenaría a los padres a 18 años de prisión hacía hincapié en episodios en los que Asunta estuvo “como dopada” y “sonámbula”, situaciones que llevaron a la propia niña a trasladar su inquietud a sus padres, que no la llevaron a ningún médico, “como harían unos progenitores preocupados” por la salud de su hija.

Rosario Porto
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia determinó que Rosario Porto fue la única culpable de asfixiar a Asunta según el plan preconcebido con Alfonso Basterra©GettyImages

La niña llegó a avisar a una profesora de lo que estaba ocurriendo, según se desprende de una de las declaraciones más espeluznantes del sumario. La mujer, al comprobar que llevaba llegando prácticamente dormida a clase varios días, le preguntó si le ocurría algo, a lo que ella respondió que su madre le daba “unos polvos blancos que no sabía lo que eran, pero que le daban mucho sueño”, según recogía La Voz de Galicia en su día.

Cuando los docentes llamaron a los padres para contarles lo ocurrido y que vinieran a recogerla, acudió Alfonso, que restó importancia al estado de su hija, mientras que Rosario les explicaría, días después, que esa somnolencia se debía a unas pastillas para la alergia. La cuestión es que no hubo el más mínimo rastro de ningún antihistanímico en el cuerpo de Asunta cuando se le practicó la autopsia.

El día del crimen

Rosario y Alfonso comieron con su hija el 21 de septiembre de 2013 con aparente normalidad, pero le suministraron una “cantidad necesariamente tóxica” de lorazepam, según apunta la sentencia, “para posteriormente, cuando hiciera efecto, asfixiarla”. Lo harían en la casa familiar de Teo, donde trasladaron después de comer a la niña, a la que ataron antes “por los brazos y los tobillos”. Así, atada, la encontraron en la madrugada del día siguiente, en una cuneta, una pareja que caminaba por un camino forestal del municipio.

Alfonso Basterra
Basterra compró cantidades masivas de ansiolíticos dos meses antes del crimen de la niña©GettyImages

El juicio: Rosario Porto y Alfonso Basterra, condenados a 18 años de prisión

En un caso tan mediático, el juicio contra los padres fue seguido también con una gran expectación. Prestaron declaración más de 130 personas -entre testigos y peritos- ante un jurado popular, que acabó declarando culpable al matrimonio. Tras el veredicto, la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago, condenó a Rosario Porto y a Alfonso Basterra por un delito de asesinato con la concurrencia de la agravante de parentesco a la pena máxima solicitada por la fiscalía, 18 años de prisión cada uno.

Los dos recurrieron la sentencia y dieron todos los pasos posibles para que la justicia les amparase; así, acudieron primero al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), que ratificó la condena, si bien introdujo una modificación en los hechos probados: que Rosario Porto la única culpable de asfixiar a su hija Asunta, aunque determinó que esto lo hizo “en ejecución del plan preconcebido” con Alfonso Basterra para acabar con la vida de la menor. El TSXG indicó que la pena que cabía imponer a Basterra por este caso era la misma que a Porto por asesinato con agravante de parentesco y abuso de superioridad.