Juzgan a una mujer por provocar la muerte de su bebé al dejarla sola en casa durante un mes

Un biberón y unas galletas era el único alimento que dejó al alcance de la pequeña

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16 de Noviembre 2020 / 16:45 CET

Acusada de dejar morir a su bebé

La acusada ha reconocido ser consciente de que el abandono de su bebé implicaría que acabaría falleciendo

© EuropaPress

Solía dejar a su bebé sola en casa en la localidad malagueña de Vélez-Málaga durante horas hasta que, en torno a octubre de 2018, “abandonó definitivamente el apartamento” en el que vivía junto a la pequeña, que entonces tenía año y medio, a la que dejó “en el dormitorio, sobre la cama, con la puerta cerrada y la ventana con la persiana bajada, en condiciones de oscuridad, tan solo con un biberón y unas galletas”. Así lo ha hecho constar en el juicio, este lunes, la Fiscalía, que pide para ella 21 años de prisión por abandono de una menor y asesinato. La acusada, de unos 20 años, no habría indicado a nadie el paradero real de la bebé ni su situación, ”aceptando con ello que se iba a producir su fallecimiento en breve tiempo”.

Algunos vecinos oían con frecuencia el llanto “inconsolable y continuo” de la niña, que terminaba callándose por ”agotamiento”. Su madre se marchaba por la noche para trabajar en una discoteca y no volvía hasta la tarde del día siguiente, algo que siguió haciendo incluso después de terminar la relación laboral con el local de ocio nocturno. Durante todas esas horas, la dejaba sola, “privada de la necesaria asistencia física y moral, en un entorno insalubre de suciedad y desorden”.

La madre reconoce los hechos

La procesada ha reconocido entre sollozos todo el relato de la acusación pública, contestando afirmativamente a todas las cuestiones que le ha hecho el fiscal sobre cómo desde principio la mujer dejaba sola a su hija en casa durante toda la noche y hasta las 14.00 horas del día siguiente por trabajo o para quedarse en casa de amigos. Asimismo, ha admitido con un “sí” que un día dejó a la pequeña en la habitación de la casa, con las persianas bajadas y la puerta cerrada, tan solo con un biberón y un paquete de galletas y no volvió más y ha asentido cuando se le ha señalado si era consciente de que con esta acción iba a morir la pequeña, ya que ella era la única cuidadora.

Cuando su letrado le ha preguntado si se arrepentía de lo ocurrido, ella ha contestado que “mucho”. El abogado ha insistido en ese ambiente y situación de “presión social” ante un embarazo no deseado de la mujer y en la existencia de unas ”claves culturales diferentes”, aunque ha incidido en que la acusada “va a asumir las consecuencias y quiere pagar por lo que ha hecho”.

¿Cómo llegó la madre a esta situación?

Según el fiscal, la mujer se quedó embarazada en su país, Marruecos, y se trasladó a España a finales de marzo de 2017 para ocultar por motivos culturales y sociales esta situación al padre, mientras que la madre y los hermanos mayores, “en posición económica desahogada”, financiaron su estancia aquí, inicialmente en Vélez-Málaga. La acusada dio a luz en dicho municipio el 4 de mayo de 2017 y se quedó a vivir en la casa de su hermana y su cuñado, que iban y venían de Marruecos. La situación se prorrogó hasta mediados de 2018 y en ese tiempo dispuso de servicio gratuito de guardería para que ella pudiera ir a clase, lo que hacía “en muy contadas ocasiones”, señala la acusación pública en su escrito inicial.

Además, tenía la ayuda de una amiga, que se quedaba cuidando a la niña. Cuando se trasladó a Málaga, alquiló una casa con el dinero que le enviaba su familia y aunque se le facilitó la documentación necesaria para continuar con el servicio de guardería en la capital, la mujer “no realizó las gestiones”, con lo que perdió la plaza; y además, comenzó a trabajar de camarera en una discoteca.

Bebé
La acusada, que no presenta ninguna patología psiquiátrica, se enfrenta a una pena de hasta 21 años de prisión©GettyImages


“Dado el horario nocturno de trabajo de la acusada, cuando esta se dirigía a la discoteca, sobre las 02.00 horas, dejaba sola a la bebé, que contaba entonces con 15 meses y no era aún capaz de caminar sin ayuda, tan solo gateaba”, dice las conclusiones provisionales del ministerio fiscal, a las que ha tenido acceso Europa Press, apuntando que la dejaba sobre la cama. Supuestamente, cuando terminaba a las 06.00 horas de trabajar “no regresaba a su casa” sino que iba ”para descansar” a la de una amiga, alegando que “no quería despertar a la bebé”. Volvía a su vivienda a las 14.00 horas, por lo que durante ese tiempo ”su hija permanecía sola en la casa desprovista de la necesaria atención afectiva y de los cuidados -bebida, alimentación, aseo- precisos”, señala.

Desde mediados de septiembre de 2018 pasó a quedarse “de forma habitual” a dormir en casa de otro amigo, “por lo que la acusada dejaba sola por la noche hasta la tarde siguiente a la bebé, regresando entonces al apartamento para alimentarla hasta que volvía a salir para reanudar su vida social, dejándola nuevamente sola”, apunta esta acusación. Así, la acusada mantuvo “una intensa vida nocturna, saliendo de forma habitual por las noches” junto a su pareja sentimental -“a quien no llegó a mostrar dónde estaba la casa”- o a un amigo, a los que decía ”de forma mendaz que durante la noche su hija estaba en casa, al cuidado de una chica que se encargaba de su atención”.

Su propia familia fue quien la denunció

En noviembre, los hermanos de la mujer viajaron a Málaga porque no podían contactar con ella y, cuando se encontraron, les aseguró que la bebé estaba con una mujer en Nerja (Málaga) y que hacía cuatro días que no la veía. Pero, al insistir los familiares “les dijo que la había dejado sola en casa hacía un mes, tras lo que se dio a la fuga”, señala el escrito de conclusiones provisionales.

Los hermanos comunicaron lo ocurrido a la Policía Local, que fue al apartamento, donde encontraron a la pequeña muerta. Según los datos de autopsia y los análisis realizados, el fallecimiento se produjo en un periodo mínimo de entre 26 y 30 días antes de haberla encontrado y la causa principal fue el abandono, que incluye cuadros de malnutrición, deshidratación, inanición y falta de cuidados médicos e higiénicos.

Mientras, según el escrito provisional del ministerio público, la acusada fue al hostal donde trabajaba una amiga y le dijo a esta y a otros amigos que su hermana iba a llamar a la Policía y tenía que irse a Marruecos, contándoles “la verdad sobre su hija, al igual que hizo a su compañeros sentimental”, con el que contactaron los agentes y en cuya casa finalmente detuvieron a la mujer.

Una vez en dependencias policiales, la mujer de forma espontánea dijo a varios agentes en actitud llorosa: “Un día del mes diez la dejé encerrada en la habitación con un biberón y galletas y ya no volví más a la casa”. La joven presenta personalidad inmadura, destacado egocentrismo y dificultad para renunciar a sus satisfacciones, pero no presenta ninguna patología psiquiátricas.