Un hombre encuentra un diamante amarillo de 4,49 quilates en un parque de Estados Unidos

El hallazgo se dio en el mismo lugar en donde en septiembre se halló otra gema de 9 quilates

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12 de Noviembre 2020 / 18:36 CET

Diamantes amarillos

Steven McCool aún no sabe si se quedará con la gema o la venderá

© GettyImages

¿A quién no le gustaría encontrarse un diamante? Steven McCool, un hombre de 34 años originario de Arkansas, Estados Unidos, corrió con esa suerte. Steven se aventuró a la búsqueda de la preciada gema después de saber que, en el parque estatal Crater of Diamonds State Park, había aparecido un diamante de nueve quilates el pasado septiembre, por lo que no dudó en iniciar una expedición para ser la siguiente persona en conseguir otro valioso hallazgo.

La difícil labor que se requiere para encontrar un diamante

De acuerdo con la información emitida por el lugar en donde se dio el hallazgo de Steven, haber encontrado un diamante en el famoso parque estatal no fue nada sencillo, fue más bien una labor compleja y cansada. McCool llegó al lugar desde muy temprano con rejillas y varios litros de agua, los cuales se dispuso a usar para tamizar la tierra y así poder ver fácilmente si había alguna gema en la superficie. Después de 10 cubos de agua, de varios metros recorridos y de varias horas bajo el sol, Steven estaba exhausto, sin embargo, justo cuando estaba a punto de darse por vencido comenzó a llover, lo que, según reza el comunicado, facilita el avistamiento de piedras preciosas, dato que McCool conocía y por lo que decidió quedarse en el lugar a pesar de las malas condiciones.

Después de dejar pasar la lluvia y cuando estaba a punto de utilizar su cubo de agua número 11, vio cómo una pequeña piedra brillaba entre la tierra, lo que resultó ser lo que el hombre tanto había estado buscando: un diamante. La gema que McCool halló fue una pequeña roca de color amarillo canario de unos 4,49 quilates, del tamaño de una gominola.

Las mejores condiciones para encontrar un diamante se dan después de llover
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En principio, Steven se negó a creer que en efecto se tratara de una piedra preciosa y pensó que más bien podía tratarse de un trozo de vidrio de alguna botella vieja, pero no tardó mucho en descubrir que en verdad estaba ante un auténtico diamante. En ese momento, el parque estaba por cerrar, por lo que el incrédulo hombre tan solo guardó la roca en su bolsillo y caminó hasta la salida en donde compartió su hallazgo con el personal del lugar.

Por su parte, Meghan Moore, a cargo en ese momento del parque, contó que el descubrimiento de McCool tenía una gran claridad y terminó describiéndolo como “deslumbrante”. “Encontrar diamantes de ese tamaño mientras se tamiza la tierra húmeda es extraordinariamente raro, así como encontrar diamantes en búsquedas superficiales”, añadió Moore en el comunicado emitido por el parque.

Según recoge la revista People, McCool se mostró sumamente sorprendido y emocionado por el descubrimiento que acababa de hacer. “Es el primer diamante que encuentro. Soy la primera persona en desenterrar esto y la primera persona en tocarlo (…) Estoy impresionado por la claridad, por la belleza y por lo raro que es. Definitivamente estoy bendecido. Esto no fue suerte, fue obra del Señor”. Steven también contó que aún no sabe si se quedará con la gema o si la venderá, pero por lo pronto ya le ha dado un nombre, BamMam, las sílabas con las que comienzan los nombres de sus dos pequeños hijos, “¿Qué es más bello que una piedra preciosa? Mis hijos”, declaró.