Así es el matrimonio de investigadores que se encuentra detrás de la esperanzadora vacuna contra el coronavirus

Ugur Sahin y su mujer Oezlem Tuereci, son los fundadores de BioNTech, la firma alemana de biotecnológica que ha desarrollado un medicamento eficaz junto a la farmacéutica estadounidensePfizer

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10 de Noviembre 2020 / 11:29 CET

Ugur Sahin y su mujer Oezlem Tuereci han logrado crear juntos un “dream team” de la ciencia

© GettyImages/CordonPress

Son mucho más que marido y mujer, son un equipo de ensueño. Ugur Sahin, de 55 años, y su mujer Oezlem Tuereci, de 53, son la pareja alemana que se “oculta” detrás de la creación de la vacuna contra el coronavirus  que podría cambiar el actual curso de la humanidad. De orígenes turcos y procedentes de familias muy humildes, su pasión por la investigación médica no solo les llevó a enamorarse, sino que también les llevó a crear su propia empresa biotecnológica BioNTech dedicada principalmente a encontrar tratamientos personalizados contra el cáncer. Sin embargo, cuando la pandemia comenzaba a hacer estragos a principios de año, el matrimonio decidió aplicar sus conocimientos al desarrollo de una vacuna contra el Covid-19 y además de destinar a 500 de sus 1.300 trabajadores se asociaron con la farmacéutica estadounidense Pfeizer, logrando crear así la vacuna de la que hoy todo el mundo habla y cuya eficacia es superior al 90% de la mayoría de los casos. Pero… conozcamos un poco más de cerca a este matrimonio.

Biotechnology company BioNTech
Sahin trabajó en hospitales universitarios en Colonia y en la ciudad suroccidental de Homburg, donde conoció a Tuereci durante su carrera académica temprana©GettyImages

Nacido en Turquía, Ugur Shain se crio en Alemania, país al que llegó cuando tan solo tenía cuatro años cuando su padre emigró para trabajar en la factoría de Ford en Colonia. Formado como médico, el Sahin se convirtió en profesor e investigador especializado en inmunoterapia. Trabajó en hospitales de enseñanza en Colonia y en la ciudad sudoccidental de Homburg, donde conoció a la que acabaría convirtiéndose en su mujer y quien al igual que él trabaja en el campo de la inmunología. Fueron muchas horas de trabajo y su pasión por la investigación lo que les hizo acabar enamorándose, tanto que tal y como ha confesado Tuereci en una ocasión, empezaron el día de su boda trabajando en el laboratorio y sólo hicieron una breve pausa para acudir al registro civil a firmar los papeles del matrimonio. Oezlem, por su parte, nació en el sur de Alemania y es hija de un médico turco, de quien heredó no solo su pasión por la medicina, sino su capacidad de sacrificio y dedicación.

Padres de una hija adolescente, el matrimonio de médicos, que centró su carrera profesional en el sistema inmunológico como un aliado potencial en la lucha contra el cáncer, decidió tirarse a la piscina y convertirse en empresarios en el año 2001 fundando la empresa Ganymed Pharmaceuticals, con el objetivo principal de desarrollar anticuerpos que combaten el cáncer, pero Sahin, profesor en la Universidad de Mainz, nunca abandonó la investigación académica y la docencia y Ganynmed acabó vendiéndose a la japonesa Astellas en 2016 por 1.1 mil millones de euros.

coronavirus
Oezlem Tuereci, de 53 años, nació en el sur de Alemania y es hija de un médico turco©CordonPress

En 2008 y ya con más experiencia en el mundo empresarial, Sahin y Tuereci cofundaron BioNTech, esta vez con el objetivo de buscar una gama mucho más amplia de herramientas de inmunoterapia contra el cáncer. La Fundación de Bill y Melinda Gates creyó en ellos e invirtió 46 millones de euros en la empresa.

En la actualidad, Dr. Sahin y el Dra. Tureci se encuentran entre los 100 alemanes más ricos, según el periódico alemán Welt am Sonntag. Pero a pesar de su fama y reputación ninguno de los dos ha dejado de tener los pies sobre la tierra.

Los colegas de Shain le describen como un hombre tranquilo y paciente, más interesado en leer revistas científicas que en comprobar el precio de las acciones de la empresa. “A pesar de sus logros, nunca dejó de ser increíblemente humilde y agradable ha señalado Matthias Kromayer, miembro de la junta de la firma de capital de riesgo MIG AG, cuyos fondos han respaldado a BioNTech. Y añadió que Sahin normalmente llegaba a las reuniones de negocios con sus vaqueros, su casco de la bici y una mochila.