Juicio a la viuda negra de Patraix y a su examante: las grabaciones en las que se escucha cómo planearon una coartada

Las conversaciones recogidas en esos audios permitieron la imputación y posterior detención de la pareja por el crimen de Antonio Navarro

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28 de Octubre 2020 / 17:34 CET

Viuda negra de Patraix

Maje y Salva, durante la reproducción de los audios este miércoles en la décima sesión del juicio

© Captura de pantalla de Informativos Telecinco

Las conversaciones que los acusados mantuvieron días después del crimen de Antonio Navarro (y que fueron clave en la imputación de ambos) se han escuchado este miércoles, como una prueba más, en la décima sesión del juicio. Maje, mujer de la víctima y conocida ya como la viuda negra de Patraix, y su entonces amante, Salva, hablan abiertamente de la investigación del caso e incluso, planifican las coartadas. Él ha reconocido los hechos; ella, por su parte, niega su implicación, asegurando que únicamente lo encubría.

Escuchas telefónicas

Una de las llamadas que puso sobre la pista a los agentes se produjo el 8 de noviembre de 2017, tres meses después de la muerte de Antonio. En ella, Salva muestra temor ante un posible distanciamiento de Maje: “Al final te vas a alejar un poco de mí porque yo siempre te lo voy a recordar”, le dice. “Jamás”, responde la acusada, que asegura quererle cada vez más.

Días más tarde, el procesado vuelve a llamar a Maje, herido porque ha llamado a un amigo suyo que es policía con el objetivo de averiguar algo sobre la investigación y se acaba enterando de que ella tiene más amantes. “Ayer me dio un bajón bestial y llamé a la Policía”, reconoce él. “Salva, ¿no hagas locuras, eh?”, responde ella. “Saben que tenéis los dos un viaje a Italia”, le espeta. “Escúchame, ¿me están investigando a mí?”, pregunta, preocupada. “A ti o a él”.

La viuda de la víctima, que “pensaba que ya estaba descartada” como sospechosa, descubre que sigue en el punto de mira de los investigadores. Un mes después, el 28 de diciembre, se muestra aún más preocupada en otra conversación telefónica con Salva después de un encontronazo con el hermano de su marido; le relata cómo su cuñado se ha dirigido a ella para decirle que la policía sabía ya quién era el responsable de la muerte.

Salva, sin embargo, parece tranquilo: “No me están investigando”, asegura, convencido. “No temas”, le dice, más avanzada la misma llamada, a lo que ella contesta que confía en él: “No te puedo decir más que te quiero […] estoy pensando en ti constantemente”. En cualquier caso, optan por quedar para hablar en persona en la siguiente ocasión.

Viuda negra de Patraix
Maje y la víctima, Antonio Navarro, en una imagen del día de su boda©Captura Informativos Telecinco

La cita que desencadenó su detención

Se vieron el 2 de enero en una cafetería de un centro comercial y lo que allí hablaron era aún más revelador, puesto que pactan qué es lo que deberían decir en caso de ser interrogados. Piensan que lo mejor es que Maje explique que Salva tenía celos de su marido, al tiempo que acuerdan dar una misma versión acerca de las llaves del garaje (donde se encontró el cuerpo de Antonio). “¿Qué tú me las cogiste?”, planteaba la acusada.

En una mesa próxima de la misma cafetería, un policía grababa lo que hablaban. Con ese audio ya había indicios más que suficientes para imputar a los dos; una semana después, fueron detenidos. Ahora, tras reproducirse todas las conversaciones ante el juez y el jurado popular, a cuyos nueve miembros se les entregará este viernes el objetivo del veredicto para que puedan deliberar su decisión. Maje se enfrenta a penas de hasta 25 años de cárcel y salva, de 20.