Caleb Andersen, un niño superdotado de 12 años que ya estudia en la universidad

Desde que tenía tres años, calificó para ser miembro de Mensa, la asociación internacional de personas con altas capacidades

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25 de Octubre 2020 / 11:21 CET

Massachusetts Institute of Technology

El MIT (Massachusetts Institute of Technology), en el que Caleb sueña con entrar a formar parte de él algún día

© GettyImages

Originario de Marietta, Georgia, en Estados Unidos, Caleb Andersen es un niño que con tan solo 12 años de edad ha comenzado ya su segundo año de carrera en Chattahoochee Technical College, una universidad técnica donde estudia ingeniería aeroespacial, licenciatura de la que espera graduarse en dos años más. Con 14 años y, si todo marcha de acuerdo con los grandes planes y sueños que tiene el pequeño, podría incluso pasar a formar parte de la plantilla de colaboradores del famoso empresario Elon Musk.

De acuerdo con CBS News, medio para el que el niño ha dado una entrevista, él no considera ser realmente inteligente: “Simplemente capto la información rápidamente. Entonces, si aprendo más rápido, avanzo más rápido”, explicaba el preadolescente al medio, al tiempo que mostraba su interés por unirse al MIT Massachusetts Institute of Technology o al Georgia Institute Technology, ya que cualquiera de estas dos instituciones lo podrían ayudar a hacerse un lugar como becario en SpaceX, la empresa estadounidense de fabricación aeroespacial propiedad del magnate tecnológico Elon Musk. Según recoge USA Today, cuando Andersen apenas tenía un año, ya tenía intenciones de ir al espacio y es precisamente gracias a ese sueño que hoy tiene muy decididos sus planes de futuro.

Massachusetts Institute of Technology
Su interés por unirse al MIT se debe, entre otras cuestiones, a que puede ser una vía de acceso a SpaceX©GettyImages

La evolución de un genio de 12 años

Desde el primer año de vida de Caleb, sus padres notaron que tenía habilidades fuera de lo común, ya que siendo un bebé de nueve meses aprendió el lenguaje de señas y comenzó a leer pocos meses después de eso. Luego, poco antes de cumplir los dos años, ya podía resolver problemas matemáticos, por lo que no tuvo problema al calificar a la edad de tres para Mensa, la organización sin fines de lucro que busca promover el desarrollo de superdotados y que solo acepta entre sus miembros a personas que hayan obtenido un porcentaje mínimo de 98 en una prueba estándar de inteligencia.

Caleb ha dicho en algunas entrevistas que algo de lo que más recuerda de su primera clase en primaria es el momento en el que se dio cuenta de cómo todos los niños eran mucho más altos que él, que apenas podía caminar, ya que solo tenía dos años. Pero las experiencias que el pequeño superdotado ha vivido no han sido menos extraordinarias que las que han pasado sus padres, quienes aseguran estar maravillados con las habilidades de su hijo, ya que cuando comenzaron a interactuar con otros padres, y estos les compartían las anécdotas cotidianas de sus hijos, se dieron cuenta que Caleb les estaba regalando una experiencia excepcional: “Me ha superado con creces en matemáticas, así que no puedo ayudarlo más. ¡En serio! ¡Ahora está en cálculo dos!”, confiesa Kobi Andersen, padre del genio, a WKYC.

Por su parte, Claire Andersen, madre del niño prodigio, dijo al medio que desea que su hijo pueda servir de ejemplo y mostrarles a otros padres afroamericanos lo especiales que sus pequeños pueden llegar a ser: “Creo que las personas tienen una perspectiva negativa cuando se trata de niños afroamericanos, cuando resulta que hay muchos Caleb por ahí”, agregó la madre del estudiante.

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