‘Ladraban mucho y sin parar’: indignación en Australia por un hombre que ha envenenado a los perros de su vecino

El australiano, al que un juez calificó de ‘muy cruel’, solo ha recibido una sanción económica

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19 de Octubre 2020 / 18:41 CEST

Perro ladrando

Los perros de su vecino le molestaban porque ladraban mucho, de modo que decidió envenenarlos para asustar a su dueño

© GettyImages

Christopher Gary Downing es un hombre de 62 años originario de Australia que ya se ha declarado culpable por haber envenenado a los dos perros de sus vecinos, los cuales afirma que ladraban muy fuerte y sin parar. Downing ha confesado haber utilizado un cebo que llevaba comida para perros combinada con veneno para ratas, que preparó con el supuesto objetivo de matar a los animales que perturbaban su tranquilidad. El hombre confesó los hechos ante el Tribunal de Magistrados de Ingham, en el norte de Queensland, Australia.

Por su parte, el sargento John Moran, fiscal de la Policía, ha explicado que los hechos se produjeron después de una fuerte disputa entre Downing y el dueño de los canes. Durante la discusión, el sexagenario se quejaba a voces por los fuertes e incesantes ladridos. Gracias a esa disputa en la vía pública, el molesto vecino se convirtió en el principal sospechoso del envenenamiento, por lo que los agentes recurrieron a revisar las cámaras de seguridad de una tienda cercana a su vivienda, dentro del suburbio de Halifax, lugar de los hechos, para así comprobar si él realmente fue el responsable de la cruel acción.

De acuerdo con informes del diario australiano Townsville Bulletin, en las imágenes sacadas de los vídeos de seguridad pudieron ver a uno de los animales masticar una “sustancia carnosa”, en la que alcanzaron a distinguir trozos verdes de lo que parecía veneno para ratas. Las imágenes, que fueron obtenidas el pasado 15 de julio, también muestran claramente cómo una persona cruza la calle y arroja algo hacia la puerta de la casa de los dueños de los perros, para después alejarse rápidamente del lugar, mientras se retira un guante blanco de la mano izquierda, para acabar saliendo del campo de visión.

Veneno para ratas
El australiano, al verse contra las cuerdas durante la entrevista policial, aseguraba no tener conocimiento de lo dañino que podía ser el veneno para ratas©GettyImages

Cinco días después de las pruebas recopiladas en vídeo, la Policía ejecutó una orden para registrar la casa de Downing, en la que confirmaron sus sospechas al encontrar prendas de ropa que coincidían con las que traía el hombre captado por las cámaras de seguridad, así como un recipiente de veneno para ratas. Finalmente, el 26 de julio, el hombre confesó lo que había hecho.

El australiano, al verse contra las cuerdas durante la entrevista policial, aseguraba no tener conocimiento de lo dañino de la sustancia, argumentado no saber que el veneno para ratas podía llegar a matar a animales más grandes. Asimismo, mencionó que lo único que quería era asustar a su vecino para que hiciera algo para controlar los ladridos de sus canes.

El abogado defensor del confeso, Darren Robinson, declaró que su cliente siempre ha sido bondadoso con su comunidad y que sus acciones han sorprendido a quienes lo conocen, ya que no corresponden con la personalidad pacífica del hombre. Por su parte, el magistrado a cargo del caso ha indicado que independientemente del concepto que los vecinos pudieran tener del culpable, su comportamiento ha sido “muy cruel”, por lo que le ha condenado una multa de 1.000 dólares australianos (poco más de 600 euros).

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