Caso de la viuda negra de Patraix: la ‘doble cara’ de Maje y la ‘connivencia’ con su examante para matar a su marido

La Policía destaca el papel que representaba la mujer tras morir su marido: feliz con unos y viuda afligida con otros

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16 de Octubre 2020 / 16:23 CEST TU OTRO DIARIO/EUROPA PRESS

María Jesús M.C., la conocida como ‘viuda negra de Patraix,

María Jesús M.C., la conocida como ‘viuda negra de Patraix, y el examante de ella, encargado de perpetrar el crimen

© Captura vídeo Telecinco

Este miércoles dio comienzo el juicio contra María Jesús M.C., la conocida como ‘viuda negra de Patraix’, y Salvador R.L., los dos acusados del asesinato del marido de ella. Un juicio mediático marcado por las acusaciones del ministerio fiscal y la acusación particular, así como las defensas de los dos inculpados y la reciente declaración de la Policía. Los primeros, han expuesto ante el jurado popular las vidas ‘paralelas’ de la viuda y han presentado a la acusada como una mujer manipuladora: “su religión es la mentira”, ha indicado el abogado de la familia de Antonio. Mientras que, Salvador estaba “perdidamente enamorado”, y que ambos idearon un plan conjunto para asesinar al marido, tras hacer creer ella a su amante que el matrimonio era “insostenible” y que sufría maltrato psicológico.

Según ha manifestado la inspectora jefa del Grupo de Homicidios de la Policía NacionalHubo, hubo “connivencia” para asesinar a Antonio en agosto de 2017 entre Maje y Salva, ambos acusados del asesinato; y la esposa presentaba una “doble cara” tras morir su marido: feliz con unos y viuda afligida con otros. La inspectora ha comparecido este viernes en la segunda sesión del juicio que se celebra en la Audiencia de Valencia contra Maje, que se enfrenta a una pena de 22 años de prisión, tal y como le reclama la Fiscalía, y su examante, Salva, para quien el ministerio público reclama 18 años por el asesinato de Antonio en agosto de 2017 en un garaje de Patraix.

La inspectora ha explicado que tras hallar el cuerpo de Antonio, al día siguiente sus compañeros tomaron declaración a Maje y tras ello le trasladaron que la mujer presentaba una actitud “un poco extraña”: “Si bien de vez en cuando sollozaba y se mostraba triste, en cuanto paraban por algún motivo, enseguida cogía el móvil y estaba todo el rato chateando”, ha descrito.

viuda negra de Patraix
El matrimonio llevaba solo un años de casados cuando ella planeó acabar con la vida de su marido©Captura Informativos Telecinco

En este sentido, ha añadido: “Tenía cambios de humor en segundos. Y estaba tan pendiente del teléfono que un compañero le tuvo que pedir que se centrase en la declaración y dejara el móvil”. En ese primer testimonio no nombró a ningún amante y se centró en indicar que la víctima era muy controladora con ella, muy obsesivo y que no le dejaba salir. “Eran unas manifestaciones muy extrañas en esos primeros momentos”, ha aseverado la testigo, para agregar: “Nos pintó a un Antonio con muy mal genio y nos dejó entrever que seguramente su marido había visto a alguien robando y que como era muy tirado hacia delante, se habría enfrentado a él y por eso lo habían matado. Ella intentaba encontrar una justificación al ataque”.

Ese mismo día también tomaron declaración a la mejor amiga de Maje, puesto que le acompañó en todo momento, y terminó contando que la acusada tenía una relación paralela a su matrimonio con otro chico, José, con quien luego descubrieron que pasó la noche del crimen. Precisamente su testimonio permitió intervenir el teléfono móvil de Maje, al convertirse en sospechosa. A los pocos días fue la acusada la que también llamó a la Policía para confesar su relación con José y aseguró que no lo dijo en un primer momento porque le daba “vergüenza”. También les advirtió de que había sido infiel a su marido antes de la boda con otro joven, Tomás, pero luego él le perdonó y se casaron.

“HACIENDO LA VIDA QUE QUERÍA”

Las conversaciones telefónicas permitieron a la Policía hacer un perfil de Maje. “Observamos que tiene una doble cara con los demás. Con las personas que tiene más confianza utilizaba expresiones como que estaba súper feliz, haciendo la vida que quería. Decía que le gustaba la movida, la bebida y la fiesta, que se sentía liberada. Sin embargo, con otras amigas o compañeros de trabajo no paraba de llorar y les trasladaba que estaba medicada, que solo comía un yogurt al día y que era una viuda afligida y deprimida”.

En esos momentos también hablaba con José, con quien ya tenía una relación estable, y con Sergio, un guardia urbano que había conocido en Barcelona un fin de semana y con quien había mantenido una aventura.

Salva, tras la detención, también indicó que el crimen lo habían planificado de manera conjunta aunque, según la inspectora, intentó “sacar a Maje” de la ecuación. Luego reconoció dos puñaladas, una en el abdomen y otra en tórax. Durante su testimonio, la inspectora ha señalado también que la única sospecha de maltrato en el matrimonio entre Maje y Salva la tuvieron de ella hacia él por un mensaje de móvil en el que Antonio le dice que no quiere a alguien que le ponga la mano encima. Por último, ha recordado un mensaje de la acusada a la víctima la noche del crimen: “Cuchi, goza esa empanada hecha con amor”.