Un aula, 29 alumnos y un profesor para demostrar la importancia de la ventilación para frenar los contagios

Se ha llevado a cabo un experimento real con tres escenarios: ventanas abiertas, cerradas y entreabiertas

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14 de Octubre 2020 / 18:44 CEST

Corona measures in schools

Según el estudio, lo más aconsejable es ventilar las clases durante quince minutos en los descansos

© GettyImages

Una de las cosas que hemos aprendido con el coronavirus es el papel que desempeñan los aerosoles en la transmisión de la enfermedad. Si en un espacio cerrado hay una persona asintomática o portadora del Covid-19 y ese lugar está mal ventilado, el riesgo de contagio se incrementa. Esto es lo que ha querido demostrar Javier Pérez Soriano, un profesor de Málaga que ha demostrado la importancia de una correcta ventilación.

El experimento que ha llevado a cabo este docente, que también es químico y experto en riesgos laborales, se ha realizado en un aula de 60 metros cuadrados con siete ventanas correderas, donde había 29 alumnos y un profesor. En el proceso ha usado un medidor de CO2 porque, según Javier, todavía “es imposible determinar de una manera sencilla la concentración de aerosoles, pero sí es fácil determinar la calidad del aire interior de un aula”.

La calidad del aire

El dióxido de carbono desvela las condiciones de lo que respiramos. Los expertos recomiendan que, en espacios interiores, no se superen los 700/800 ppm de CO2. No obstante, la normativa sobre calidad del aire para los centros educativos establece que no deben sobrepasar los 500 ppm con un límite de 800 ppm. Para conseguirlo, la ventilación es fundamental. Algo que también es clave para desplazar los aerosoles que haya suspendidos en el aire.

Papers on desks by window in classroom
La normativa sobre calidad del aire establece que el nivel máximo de CO2 debe ser de 500 ppm©GettyImages

Tal y como explica Córdoba BN, la prueba se llevó a cabo en dos días diferentes para poder medir los valores de CO2 durante toda la jornada escolar: “Así se puede determinar si la ventilación de una clase es o no suficiente para evitar el contagio”. Por lo tanto, se plantearon tres escenarios: el aula con todas las ventanas abiertas, cerradas y entreabiertas.

Ventanas abiertas

Todas las clases se dieron con las ventanas y la puerta abiertas: tanto el profesor como los alumnos sólo superaron el valor de 800 ppm durante el cuatro por ciento de la jornada escolar.

Ventanas cerradas

Durante las tres primeras horas, sólo se ventiló en los descansos durante cinco o diez minutos. En este escenario, durante el 68 por ciento del tiempo se observaron valores superiores a 1.100 ppm, valores medios de 1.200 ppm y después de ese período de tiempo el aula alcanzó 1.400 ppm.

Small children with face mask back to school after coronavirus quarantine, learning.
El experimento se ha llevado a cabo en una clase de sesenta metros cuadrados donde había treinta personas©GettyImages

Ventanas entreabiertas

Durante el recreo, con la clase vacía, las ventanas se dejaron totalmente abiertas y cuando los estudiantes regresaron se cerraron dejando una apertura de un palmo aproximadamente. Los valores se redujeron a una media de 1.090 ppm con picos de algo más de 1.300 ppm.

La importancia de la ventilación

Por último, el experimento de Javier puso de manifiesto la importancia que tiene la ventilación y el papel fundamental que juega para frenar los contagios. Al airear la clase durante cinco minutos, los clase los niveles de dióxido de carbono descienden ligeramente. Si incrementamos ese tiempo hasta los diez minutos, la presencia de CO2 se reducía a la mitad pero aún no llegaban a ser los recomendados por los expertos. Por lo tanto, el estudio aconseja renovar el aire de las aulas, como mínimo, durante 15 minutos durante los descansos.