Alboroto en el Teatro Real: suspenden una función por las protestas del público ante la falta de distancia de seguridad

La institución defiende que cumplía las “normas vigentes” y achaca a un ”grupo minoritario” de personas la cancelación

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21 de Septiembre 2020 / 10:19 CEST TU OTRO DIARIO/EUROPA PRESS

The Royal Theatre Seen As It Was Left On The Day Of The Declaration Of The Sate Of Alarm

Las protestas de una parte del público han forzado a suspender la función de Un Ballo in maschera

© GettyImages

El Teatro Real de Madrid ha suspendido este domingo una función de la ópera Un ballo in maschera, la obra de Giuseppe Verdi, tras las quejas de varios de los asistentes por falta de distancia de seguridad entre las butacas del público.

La obra, cuyo inicio estaba previsto sobre las 20.00 horas, se suspendió tras las protestas de los espectadores, situados en su mayoría en la parte de arriba del teatro, que consideraban que no se seguían las correspondientes medidas sanitarias para frenar la propagación de la pandemia.

Teatro Real
Ensayo de la obra Un ballo in maschera ©Teatro Real/Europa Press

En un primer momento, la obra se intentó reanudar hasta en dos ocasiones y se llegó a interpretar la obertura de la ópera y el principio del primer acto. Finalmente, la función se suspendió definitivamente.

Tal y como explicó el director general del coliseo madrileño, Ignacio García-Belenguer, en la presentación previa de la obra, en las funciones el coro cuenta con una distancia de 1,5 metros de seguridad y hay un entreacto de 30 minutos. Además, el aforo máximo es del 65% (en torno a 1.200 butacas), pese a que la ley permite un 75%. “La finalidad de todas estas medidas es que la gente se sienta cómoda”, añadió entonces García-Belenguer.

El teatro defiende que que cumplía las “normas vigentes” y envía un comunicado

El Teatro Real ha defendido que cumplía con “todas las normas vigentes” de aforo en la función de la ópera, achacando a un ”grupo minoritario” de personas la suspensión de la obra por sus quejas, pese a que fueron reubicados gran parte de esos espectadores. A continuación reproducimos el comunicado enviado por el teatro.

Después de analizar las posibles causas de la protesta de un grupo de espectadores que ha acudido ayer, 20 de septiembre, a representación de ‘Un ballo in maschera’, que finalmente no ha podido llevarse a cabo, el Teatro Real lamenta mucho lo sucedido y expresa su comprensión con todos los espectadores que no se han sentido seguros en sus butacas, aunque se cumpliera escrupulosamente con la normativa sanitaria vigente en la actualidad, comprobada por la Policía que se ha desplazado anoche al Teatro.

Quizás el origen de la disconformidad de una parte del público con la distribución de sus localidades en la sala se deba a los cambios en el protocolo de seguridad sanitaria adoptado para las funciones de ‘Un ballo in maschera’, que no son los mismos que se aplicaron en las representaciones de ‘La traviata’ en julio: se ha eliminado el precintado de las sillas y la obligatoriedad de dejar dos butacas vacías al lado de otras dos ocupadas, ya que ha variado también la normativa sanitaria de la Comunidad de Madrid.

En las funciones de ‘La traviata’ no salieron a la venta las localidades previamente bloqueadas y en ‘Un ballo in maschera’ se ha dejado venta libre hasta completar el 65% del aforo total de la sala, cuando el máximo autorizado por la Comunidad de Madrid era ayer de un 75%. Así, el público que ha comprado sus entradas ha podido elegir libremente sus localidades en la sala, sin límite por zonas, estando contemplada por el teatro, dentro de la normativa sanitaria vigente, la posibilidad de que los espectadores se sentaran en butacas consecutivas –tal como pasa en los transportes públicos- protegidos por su mascarilla y en una sala en que están en silencio escuchando la ópera.

Quizás este hecho haya sido el desencadenante de las protestas, ya que el público esperaba encontrar la sala con una distribución de las butacas similar a la de las funciones de julio, pero el protocolo sanitario de entonces y el de ahora es distinto, como lo ha sido en el escenario, en el que se está ofreciendo ya una producción operística completa, con escenografía, figurines, y los solistas, coro y bailarines con una mayor movilidad en el escenario.

Teatro Real
Ignacio García-Belenguer (director general del Teatro Real), Gregorio Marañón (Presidente del Teatro Real), Joan Matabosch (director artístico) y Nicola Luisotti (primer director musical del Teatro Real)©Javier del Real /Teatro Real

El Teatro Real quiere reiterar su compromiso con la seguridad sanitaria del público, artistas y trabajadores, en el que lleva trabajando con ahínco, responsabilidad y mucha energía, desde el mes de abril, con un Comité Médico propio y el seguimiento escrupuloso de la normativa del Gobierno de España y de la Comunidad de Madrid.

Después del incidente de anoche el Teatro Real adoptará todas las medidas necesarias para que los espectadores se sientan más seguros, reforzando igualmente su comunicación con el público.

El Teatro Real agradece, como siempre, a los artistas y trabajadores toda su implicación y entrega para hacer la ópera posible en estos días de incertidumbre. Una vez más este agradecimiento es extensivo a todo el público, incluyendo también a los espectadores que anoche no se han sentido cómodos en la sala. A todos pedimos confianza, comprensión y generosidad para afrontar juntos estos días difíciles, en los que el arte y la música son más necesarios que nunca.