A pesar del calor, olvídate del abanico: podría favorecer el contagio por coronavirus

Los tradicionales métodos para combatir las altas temperaturas están en entredicho debido a las nuevas características del Covid-19

2 Minutos de lectura

30 de Julio 2020 / 09:41 CEST

El abanico no es capaz de filtrar el aire, solo lo mueve

© GettyImages

Los termómetros nos devuelven temperaturas asfixiantes mientras buscamos un remedio (eficiente) con el que mitigar el calor. El problema es que en el escenario actual creado por el coronavirus, los métodos tradicionales entrañan cierto riesgo: el aire acondicionado, los ventiladores y los abanicos están en el punto de mira porque podrían favorecer el contagio.

A medida que la comunidad médica y científica va conociendo en profundidad el virus, se sabe cómo actúa. No hace mucho que la Organización Mundial de la Salud (OMS) explicó que el Covid-19 puede transmitirse a través del aire porque sus partículas permanecen en él. Una característica que ha convertido los espacios cerrados en las zonas de mayor riesgo, algo que se incrementa cuando no existe ventilación alguna y, además, hay tránsito de personas.

A esto hay que añadir que la última información sobre el coronavirus apunta que podría viajar más lejos de los dos metros de los que se habló en un principio. Tal y como explica en ‘Uppers’ Carolina Hurtado, profesora de Inmunología de la Universidad CEU San Pablo, la evidencia ha surgido, aunque todavía no es definitiva: “Hasta ahora se pensaba que, por su tamaño, se precipitaba al suelo, pero todo apunta a que puede flotar en el aire durante cuatro horas”.

Las partículas del Covid-19 pueden flotar en el aire durante cuatro horas©GettyImages

En el exterior y con la mascarilla

Si esto es así, se podría llegar a la siguiente conclusión: un sistema que mueve el aire podría mantener las partículas en suspensión durante más tiempo. No está demostrado, pero la sombra del riesgo se cierne sobre el aire acondicionado, los ventiladores y los abanicos. Tres métodos empleados durante los meses de más calor para combatir las altas temperaturas.

En el caso del primero, el problema se solucionaría con la presencia de un sistema de filtración que sea capaz de retener las partículas. ¿Y en el resto? Ni los unos ni los otros son capaces de filtrar el aire, simplemente lo desplazan. De esta manera, si las partículas del coronavirus están en suspensión en ese ambiente… se esparcirán rápidamente. Para minimizar este riesgo sin renunciar a esa ansiada reducción de las temperaturas, se recomienda emplear tanto los ventiladores como los abanicos en el exterior y con la mascarilla puesta.