Nadja Swarovski, la ‘joya de la corona’ de cristal que brilla con luz propia

Casada y madre de tres hijos, la tataranieta del fundador de Swarovski es una mujer trabajadora y extremadamente familiar que dirige con determinación la firma

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24 de Junio 2020 / 19:17 CEST

Nadja Swarovski, extremadamente familiar y con una gran preparación, ha sido reconocida recientemente como Líder empresarial del año

© GettyImages

Tataranieta del fundador de la legendaria firma Swarovski, Nadja pasó su infancia rodeada de cristales. Vivía junto a la fábrica, en la ciudad austriaca de Wattens, y podía recorrer con su bicicleta durante horas las enormes montañas de arena de cuarzo que produce el cristal. Reconoce que, desde pequeña, tiene una gran conexión con la empresa familiar de la que hoy en día es la cara visible y a la que ha metido de lleno en el siglo XXI.

Nadja Swarovski, de 50 años, está casada desde hace dos décadas con el financiero Rupert Adams, con quien tiene tres hijos: Rigby, Thalia y Jasmine. Con un perfil discreto en lo que a prensa se refiere, se sabe de ella que está volcada en el trabajo y en la familia. Recuerda como uno de los momentos más complicados que ha vivido cuando, estando embarazada de su segundo hijo y sola en casa, dos intrusos se colaron en la vivienda.

La obligaron a colocarse boca abajo en la cama y a que les dijera dónde estaban los objetos de mayor valor. Ella les señaló el lugar en el que se encontraba la caja fuerte y se llevaron importantes reliquias y joyas. A pesar de la conmoción que debió de experimentar, Nadja se sintió aliviada porque no la hirieron ni a ella ni al bebé.

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Nadja Swarovski, junto a su marido, Rupert Adams, con quien lleva más de 20 años y tiene tres hijos©GettyImages

Cuando era niña, fue testigo de uno de los momentos cruciales que marcarían un antes y un después en el destino de la compañía. Una tarde de 1976, acompañó a su abuelo a su oficina y vio cómo este, trasteando con un candelabro, se le ocurrió la genial idea de crear un ratón de cristal, que sería el primer animal de cristal de Swarovski. “A partir de entonces se convirtieron en una gran parte de nuestro negocio”, explica Nadja en una entrevista en el ‘Telegraph’.

A pesar de que su vida está inevitablemente ligada a la firma, sintió la necesidad de tomar su propio camino al margen de la misma y se marchó a Estados Unidos para estudiar Historia del Arte en la Universidad Metodista de Dallas. Para ella fue un soplo de aire fresco llegar a un lugar en el que era una desconocida, puesto que en Wattens en todas las familias había alguien que había trabajado o que trabajaba para la suya.

Se preparó concienzudamente y amplió sus estudios en el Instituto de Arte Sotheby‘s y en el Instituto Gemológico de América en Nueva York. Cuando se incorporó a la Junta Directiva de Swarovski en 2011 (fue la primera mujer en hacerlo), supo tomar las riendas con determinación.

Su padre dijo hace ya años de ella que era “la joya de la corona” y “el cerebro” de la compañía y, aunque Nadja Swarovski prefiere compartir sus logros con sus compañeros, asegurando que los resultados obtenidos son fruto de un trabajo en equipo, ha sido reconocida como Líder empresarial del año en los premios Inaugural Positive Luxury Awards 2020.