Un futbolista turco confiesa haber acabado con la vida de su hijo, de 5 años, enfermo de coronavirus

Cevher Toktas, del Bursa Yildirim Spor, asfixió al pequeño con una almohada

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13 de Mayo 2020 / 12:32 CEST

El futbolista turco Cevher Toktas

El futbolista turco Cevher Toktas, de 32 años, y asesino confeso de su hijo, Kasim, de 5 años

© Twitter

Desolación, tristeza e incredulidad. Turquía se despertaba ayer completamente conmocionada tras conocer que l futbolista turco Cevher Toktas, que milita en el Bursa Yildirim Spor se había entregado a la policía, 11 días después de acabar con la vida de su hijo, de tan solo cinco años, enfermo de coronavirus. 

Toktas, quien jugó en la Superliga de Turquía, llevó al niño al hospital el 23 de abril, según han informado los medios locales. El pequeño, que respondía al nombre de Kasim, tenía fiebre alta y dificultades para respirar, por lo que padre e hijo fueron fueron puestos en cuarentena debido a que los médicos sospechaban que ambos hubieran sido infectados por el Covid-19. En pocas horas, el niño empeoró rápidamente por lo que fue trasladado a la UCI, donde a pesar de los esfuerzos de los médicos, no se pudo hacer nada por salvar su vida.

Hospital de Turquía
El hospital infantil Dortcelik de la ciudad turca de Bursa donde tuvieron lugar los hechos ©Google Maps

Como las dificultades respiratorias son uno de los síntomas más comunes de los pacientes con coronavirus, los sanitarios no sospecharon en ningún momento que alguien, en este caso su padre, hubiera acabado con su vida, y, por ello, determinaron que el menor había muerto por causas derivadas del virus.

Al día siguiente, Kasim fue enterrado en el cementerio Hamitler. Su padre, y ahora el asesino confeso, compartió en aquel momento una fotografía de la tumba de su hijo con sus seguidores. Junto a la imagen, el futbolista escribió: “No confíes en el mundo”.

Sin embargo, once días después del funeral, Toktas se acercó a una comisaría y confesó el crimen. Según publican los medios turcos, el futbolista confesó a los agentes que había asfixiado a su hijo con una almohada cuando ambos estaban solos en la habitación del hospital. “He presionado la almohada sobre la cabeza de mi hijo durante 15 minutos. Mi hijo estaba agonizando. Sin embargo, seguí imprimiendo con una almohada hasta que murió” admitía el deportista. ”Después de que dejara de moverse, levanté la almohada, y grité para que los médicos vinieran ayudarme y despejar así cualquier sospecha” continuaba declarando.

Según recogen los periódicos turcos, el futbolista ha señalado que acabó con la vida del pequeño por que “no lo amaba” ni nunca lo había querido desde el día en que nació. “No tengo ningún problema mental” señalaba Toktas, quien reiteraba que la única razón era que el pequeño no le gustaba.

Ahora, el futbolista turco será será juzgado por asesinato y se enfrenta a una cadena perpetua. Las autoridades turcas han ordenado que el cuerpo del pequeño sea exhumado para así poder realizarle la autopsia.