María Branyas, la persona más anciana de España con 113 años, supera el coronavirus

En la actualidad vive en una residencia de Olot, donde se han producido dos muertes confirmadas por la Covid-19

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12 de Mayo 2020 / 10:21 CEST TU OTRO DIARIO, NOELIA GARCÍA- ROJO

La mujer más anciana, con 113 años, supera el Covid-19

Ostenta el título de la ser la abuela de Cataluña y de España

© @salvaverges

María Branyas, la mujer más longeva de España con 113 años, , hija de un periodista natural de Pamplona que fue responsable de la revista americana “Mercurio” y de una barcelonesa, ha conseguido superar la batalla al Covid-19, convirtiéndose así en la persona más mayor de nuestro país en vencer la batalla al virus. María, que no sufre ningún problema cognoscitivo ni enfermedades graves, ha visto como esta pandemia no solo la afectaba a ella, sino que también se cobraba la vida de algunos de sus compañeros de la residencia de Olot, Santa María del Tura, donde reside desde hace 20 años.

Fue el 4 de marzo con motivo de la fiesta de su 113 cumpleaños, cuando esta anciana recibía por última vez la visita de su familia. Un mes después, María fue diagnosticada por coronavirus, por lo que tuvo que ser aislada en su habitación, hasta que hace unos días daba negativo en el último test. “Ahora que ya se encuentra bien, está estupenda, tiene ganas de hablar, de explicar, de hacer sus reflexiones, vuelve a ser ella”, afirma su hija, su Rosa Moret,que es quien, junto con su marido, lleva una cuenta de Twitter de María.

Nacida en San Francisco en 1907, la que se ha convertido en la abuela de España tras la muerte de la madrileña Josefa Santos González, de 113 años, el pasado mes de diciembre, es una mujer muy positiva y llena de fortaleza, tal y como asegura su hija, de 76 años, aunque estos días, en los que tan solo han tenido con ella contacto telefónico, ha asegurado sentirse “aburrida y angustiada”.

En cuanto a cuál es el secreto de su longevidad, parece que este es un misterio y que la genética parece ser la única respuesta. “Es cuestión de tener buena salud” ha señalado su hija. “Nunca ha tenido una enfermedad grave ni se ha roto ni siquiera un hueso” añade Rosa, quien ya tacha los días para poder abrazar de nuevo a su madre.