¿Qué criterios ha tenido en cuenta Sanidad para permitir el paso a la fase 1?

Han primado criterios de valoración de la transmisión, de la gravedad de los casos y de la detección y respuesta ante los contagios, entre otras

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09 de Mayo 2020 / 11:27 CEST EUROPA PRESS

Fernando Simón

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón

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El doctor Simón ha resumido los principales criterios que se han tenido en cuenta para valorar qué territorios pasaban a fase 1 y cuáles no, precisando que dos de ellos son de obligado cumplimiento: disponer o tener acceso o capacidad de instalar en un plazo máximo de cinco días entre 1,5 y 2 camas de cuidados intensivos por cada 10.000 habitantes y entre 37 y 40 camas para enfermos agudos por cada 10.000 habitantes, dos criterios (los únicos indicadores que llegaron a precisarse en una orden publicada en el BOE) que cumplen todas las provincias.

Otro grupo de factores guarda relación con la transmisión de la enfermedad de la COVID-19 e incluye entre otros el factor de reproducción (que mide el potencial de contagio del virus en función de a cuántas personas puede contagiar una misma persona), el número total de casos confirmados por prueba PCR (la más fiable) en los últimos 7 y 14 días y el número de casos sospechosos en los últimos 7 días tanto en atención primaria como en hospitales.

Fase 1 de la desescalada
Madrid no pasa a la fase 1©GettyImages

También se evalúan indicadores relacionados con la gravedad de la transmisión que llevarían a adoptar medidas drásticas, como son el número de hospitalizados en los últimos 7 días y el porcentaje de ocupación en hospitales, números de casos en UCIS y porcentaje de ocupación y el número de fallecidos y letalidad observada en últimos 7 días. Junto a estos factores, se analiza la capacidad del sistema para reaccionar ante eventuales rebrotes a través de indicadores tales como la capacidad de la atención primaria para hacer un diagnóstico precoz a través de una prueba PCR a todos los pacientes sospechosos, lo que implica reforzar estos servicios de atención primaria. Este aspecto es el que incumplía la Comunidad de Madrid.

Junto a una atención primaria reforzada, es preciso disponer de los recursos necesarios, tanto materiales como humanos, para hacer un seguimiento de los contactos de los sospechosos y un sistema de vigilancia para monitorizar todos los casos sospechosos y sus contactos. También se requieren protocolos para manejar posibles focos de contagios en centros sociosanitarios.

A la hora de decidir el progreso de fase, el ministro Illa y el doctor Simón han reconocido que se ha preferido pecar de prudencia y, cuando han surgido dudas, se ha optado por la cautela y dejar a ciertos territorios unos días más al menos en fase 0. “Esto no es una carrera”, ha subrayado el ministro, que asegura que en todas las decisiones han pesado ”los datos y los criterios”. “No hemos entrado en otro tipo de consideraciones”, ha abundado, rechazando entrar a valorar la manera en la que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en Madrid ha gestionado su propuesta,  cambiando a última hora de parecer y solicitando pasar a fase 1 teniendo en cuenta la necesidad de reactivar cuanto antes la economía de la región, lo que motivó la dimisión de su directora de Salud Pública, Yolanda Fuentes, partidaria de permanecer en fase 0. El doctor Simón ha recordado que las comunidades de Madrid y Cataluña concentran más del 50 por ciento de los casos de coronavirus en España, concentrados sobre todo en las dos grandes ciudades de Madrid y Barcelona, que por su densidad de población y su gran movilidad representan dos áreas muy particulares que no ha podido garantizar que vayan a estar en condiciones de pasar a la fase 1 dentro de una semana.