Nía, la primera bebé prematura con Covid en España, llega a casa tras dos meses en el hospital

Su madre dio a luz en la semana 32 de gestación a causa del coronavirus y, a pesar de tomar todas las precauciones, contagió a la pequeña poco después

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06 de Mayo 2020 / 18:37 CEST TU OTRO DIARIO

Nía nació con 1,8 kilos de peso en la semana 32 de gestación

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Dos meses después de nacer, Nía ha llegado a casa junto a sus padres y a sus dos hermanas mayores. Nació antes de tiempo, en la semana 32 de gestación y con 1,8 kilos de peso, por culpa del coronavirus que padecía su madre, Jennifer. Aunque la enfermedad no se transmite a los fetos en el embarazo, sí provocó que se adelantase el parto. Poco después, en el mismo hospital y a pesar de extremar las precauciones, se acabó contagiando. Es la primera bebé prematura en España que ha tenido Covid-19 y lo ha superado.

Nía estaba en la incubadora sin poder ser abrazada por su mamá, que estaba aislada en una habitación del Hospital San Juan de Dios de Barcelona. A pesar de la fiebre elevada y de no tener fuerzas ni para levantarse de la cama, Jennifer se sacaba todos los días leche para alimentar a su pequeña (el coronavirus no se transmite a través de la leche materna).

Algo más de una semana después de nacer, la pequeña también se contagió. Después, contagió también a su padre, Jonathan, que era quien la cuidaba durante el confinamiento de su mujer. Los tres han pasado una auténtica pesadilla, pero ahora vuelven a sonreír.

Familia de Nía
Nía en brazos de su madre, Jennifer, junto a su padre y sus hermanos©Captura de pantalla de Telecinco

Nía “está bien, cogiendo peso”, comenta Jennifer, contenta, en el programa Ya es mediodía, de Telecinco. “Es una campeona”. Ya están los tres en casa, junto a los dos hijos mayores de la pequeña, que han tardado bastante más de lo normal en conocerla.

Por suerte, todo se ha quedado en un mal sueño. Jennifer da las gracias públicamente “a todo el personal del Hospital San Juan de Dios y en especial a las enfermeras de la planta 5” por haberles cuidado. “Quisiéramos, de corazón, agradecer la humanidad y, sobre todo, el esfuerzo de horas y horas de trabajo y de estar ahí al pie del cañón”.