Barba, uñas, anillos, pendientes... pueden acarrear riesgo de contagio del Covid19

Detalles que, en el día a día, pueden pasar desapercibidos, deben revisarse para evitar el contagio

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24 de Abril 2020 / 11:49 CEST

El virus, no sabemos hasta qué punto, puede quedarse en estos recodos entre la uña y la pie

Un mujer mordiéndose las uñas

© GTres

Es una evidencia que en los últimos días nuestra limpieza ha aumentado considerablemente. Nos lavamos mucho más las manos y utilizamos jabones desinfectantes que, por regla general, no estaban en nuestra vida previa a la aparición del Covid19. Sin embargo, pequeños detalles del día a día, son todavía un riesgo importante de contagio si no le prestamos la atención que necesitan. Es el caso de barbas frondosas, uñas o complementos como anillos, pendientes, colgantes o pearcing.

Las barbas no son peligrosas, siempre que se cuiden

Los virus sobreviven en superficies húmedas y las barbas lo son más que la piel. El que tiene una barba frondosa, tiene un ‘nido’ en el que puede permanecer el virus, así que debe desinfectarla cuidadosamente. “En este caso la mejor solución sería empapar la barba con alcohol, para descontaminarla. El problema es que si no se lava mediante una ducha o con una solución, cuando te vas a dormir, los virus se van a quedar en la almohada y luego se van a respirar. No es sencillo“, explicaba el doctor Xavier Xercavins, experto en medicina preventiva, en Informativos Telecinco.

Por ello, es conveniente recortarla, limpiarla con alcohol y, sobre todo, no tocársela con frecuencia como sucede con la cara. Según un estudio realizado en la Clínica Hirslanden (Suiza) en 2019, en la barba de un hombre hay más bacterias que en la piel de un perro.

Las barbas deben cuidarse especialmente
Un hombre con la barba muy frondosa©GTres

Cuidado a los que se muerden las uñas

Para muchas personas, morderse las uñas es un acto reflejo que no pueden evitar. Además de lavarse las manos y utilizar jabón desifectante, lo ideal es que eviten morderse las uñas en la medida de lo posible porque “el virus, no sabemos hasta que punto, puede quedarse en estos recodos que hay entre la uña y la piel -pequeñas suciedades podridas-. Si una persona sabe que no se va a poder ‘controlar’, tiene que usar un cepillo -clásico de uñas o dientes-. De esta manera no habría virus”, revela Xavier.

El virus, no sabemos hasta qué punto, puede quedarse en estos recodos entre la uña y la pie
Un mujer mordiéndose las uñas©GTres

Además es conveniente dejar de lado el tema estético de las uñas largas y llevarlas lo más cortas posibles, ya que las uñas largas dificultan el lavado de manos y debajo se genera un hábitat donde se acumula suciedad.

Complementos como anillos, pendientes, colgantes o pearcings hay que lavarlos

Todas estas piezas al final del día hay que pasarles agua y jabón o alcohol. Lo recomendable es no acostarse con cualquiera de estos complementos sin haberlos lavado previamente ya que “se pueden contaminar las sábanas y lo vas a respirar durante toda la noche”.

Cabe recordar que si el virus estará en la piel alrededor de un día, en el metal puede durar 10.