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De salvar a su madre en el tsunami de 2004 a médico de urgencias: Así es hoy Lucas, el niño de ‘Lo imposible’

El ahora doctor Álvarez y su familia se hicieron conocidos en todo el mundo después de que Alejandro Amenábar llevara al cine su historia en ese desastre natural que tuvo lugar en el sudeste asiático

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Lucas (el segundo por la derecha), junto a sus padres y a sus hermanos en la fiesta posterior al estreno de ‘Lo Imposible’, en 2012

© GettyImages

Lucas solo tenía 8 años cuando se enfrentó a uno de los mayores trances de su vida cuando disfrutaba de las que iban a ser unas vacaciones de ensueño junto a su familia en Tailandia en 2004. Les sorprendió el devastador tsunami que arrasó las costas del sudeste asiático, lo que supuso un antes y un después, entre otras cosas porque, a pesar de su corta edad, fue él quien salvó a su madre. Aquello fue determinante para ser quien es hoy, el doctor Álvarez Belón, médico de unidad de cuidados intensivos en Reino Unido que ahora se enfrenta a otro desastre, el de la pandemia de coronavirus contra la que lucha en primera línea.

La del tsunami “fue una experiencia única y desafortunada”, como él mismo la ha descrito en declaraciones a Antena 3 Noticias, pero fue al ver a su madre en una cama de un hospital lo que le hizo prometerse que sería médico para ayudar a otros.

“Me pareció casi lógico devolver hasta cierto punto esa deuda que se me quedó”. En medio de aquella tragedia en la que murieron miles de personas, no solo salvó a su madre, sino que después se reencontró con sus hermanos y con su padre y toda la familia regresó sana y salva a España.

Lucas Álvarez Belón
Lucas Álvarez Belón es médico de unidad de cuidados intensivos en Reino Unido ©Captura de pantalla de Antena 3 Noticias

“Es lo que me hace tirar para adelante”, dice. “Para mí es un privilegio estar en esta posición”. Ahora mismo lucha cada día por salvar otras vidas, entre ellas las de sus propios compañeros, algunos de los cuales se encuentran muy graves atendidos “en el mismo hospital en el que hace tan solo unas semanas estaban trabajando”.

“Ya de por sí es una tragedia muy grande y las historias son muy duras”, explica el doctor Álvarez. “Hay gente muy joven, gente sin antecedentes médicos muchas veces”, por lo que reconoce que tiene días “muy difíciles”, pero que tanto él como el resto de sanitarios se han “anclado en el compañerismo”.

“El equipo está muy unido, nos apoyamos todos”, continúa, y tiene claro qué es lo que les da mayor fuerza: “Para nosotros es un privilegio poder seguir trabajando y saber que estamos haciendo una labor importante”, aunque es consciente también de que “queda mucho trabajo por venir”.