Más de 50 años juntos y solo el Covid les ha separado: el reencuentro que ha hecho llorar de emoción a los médicos

Durante su ingreso en el hospital, Giorgo solo pensaba en volver a abrazar a Rose y ahora, tras casi un mes, lo ha conseguido

1 Minuto de lectura

14 de Abril 2020 / 20:04 CEST

Giorgo y Rose se reencuentran en el hospital casi un mes después de que él ingresara por coronavirus (ASST di Cremona)
Más de 50 años juntos y solo el Covid les ha separado: el reencuentro que ha hecho llorar de emoción a los médicos © Twitter

Giorgo y Rose llevan 52 años juntos. Son italianos y viven en una de las zonas más castigadas por el coronavirus, Cremona, de modo era casi inevitable no resultar afectados de una u otra forma. Él se contagió e ingresó con neumonía en un hospital de la ciudad el pasado 17 de marzo. Desde entonces, solo pensaba en volver a estar con Rose y ahora, por fin, lo ha conseguido gracias a sus médicos.

Ya lleva casi un mes hospitalizado, pero “nunca se queja”; al contrario, “siempre da las gracias”, como explica una de las doctoras que le atienden, Manuela Denti. “En un momento nos confesó la tristeza que sentía porque quería irse a casa con su Rose”.

La casualidad hizo que, pocos días después, Rose ingresara en el mismo hospital, aunque no por coronavirus, por lo que la trasladaron a otra planta. Por suerte, aunque tuvo que someterse a una intervención quirúrgica, su estado no revestía gravedad y se recuperó rápidamente.

  

Una vez recuperada, jefa de Cirugía, Carla Garello (encargada de supervisar el caso d Rose) y Denti se pusieron de acuerdo para organizar un momento único. “Fue uno de esos encuentros que no se olvidan, ninguno de nosotros logró contener las lágrimas”, detalla Manuela Denti. “Un abrazo largo, palabras dulces, diez minutos de ternura y deseos mutuos de tener buena salud”.

Mientras Rose ya ha sido dada de alta, Giorgo se sigue recuperando en el hospital. “Lo único que lamento es que no hemos podido despedirlos juntos”. La doctora espera que él pueda regresar pronto a casa con su Rose y para abrazar también a Willy, su querido perro, que lleva ya 17 años con la pareja y al que Giorgo está deseando ver de nuevo.