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El pequeño George pidió un corte de pelo de ‘señor mayor’ y este fue el resultado

Consiguió que su hermano de 7 años le hiciera el corte y cuando su padre lo vio decidió terminar la tarea

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11 de Abril 2020 / 11:47 CEST

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George Moores tiene cinco años (Kevin Moore).

© Kevin Moore

George Moores tiene cinco años y le pidió a Harry, su hermano de siete, que le cortara el pelo. Y no solo eso, quería que fuese un corte como el de un señor mayor. Pensó que tenía que cambiar de aspecto. Dio con las tijeras que el padre había dejado cargando en la parte de arriba de la casa. George convenció a Harry para que le afeitara la cabeza dejándole una calva en la parte de arriba. ¿En qué o en quién se inspiró para hacer algo así? El pequeño cogió la idea de la serie británica de televisión ‘You‘ve Been Framed’, en la que los espectadores tienen la posibilidad de participar con sus divertidos vídeos caseros.

El padre de los hermanos, Kevin, contaba que cuando bajaban por las escaleras se reían mucho y enseguida entendió todo. Los miré y “vi esa enorme calva en la parte superior de la cabeza de George”, apuntaba en declaraciones recogidas por el diario ‘Mirror’. Explicaba que su mujer se había ido a trabajar y se quedó con el pequeño que no dejaba de pedirle que le hiciera parecerse a un hombre viejo. Reconocía que no sabía bien qué quería decirle.

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El padre terminó por arreglar el pelo (Kevin Moore).©Kevin Moore

En ese momento se estaba emitiendo la serie y George señaló a un anciano que aparecía con poco pelo en la parte de arriba y le insistió en que quería algo así. Fue entonces cuando Kevin, en lugar de dejar al pequeño con la cabeza medio afeitada, decidió terminar la tarea. “Lo encontré muy divertido, era lo que él quería, así que hice lo que faltaba con las tijeras… y el resultado ha sido brillante”, apuntaba.

Todo, antes de que su madre viese cómo había quedado. Aunque hubiese sido normal que los padres se hubieran enfadado al ver lo hecho por los pequeños, en el caso de George y Rebekah ocurrió lo contrario. Se rieron mucho. Él decía que “ninguno de los dos podía dejar de hacerlo”. Le hicieron una llamada por FaceTime al trabajo y la madre lloraba de risa por teléfono. Y el pequeño también porque estaba encantado, era lo que buscaba y según su padre estaba “muerto de risa”.