Estados Unidos supera los 200.000 contagios y se acerca a los 5.000 muertos

Aunque Nueva York ha sido la ciudad más afectada, ahora están surgiendo otros focos de la infección en Michigan, California y Nueva Orleans

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02 de Abril 2020 / 00:00 CEST EFE

Estados Unidos

Estados Unidos supera los 200.000 contagios por Covid-19 y roza los 5.000 fallecidos.

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Estados Unidos ha enfrentado otra jornada fatídica al superar los 200.000 contagios por COVID-19 y rozar los 5.000 fallecidos, con Nueva York todavía como epicentro pero con focos surgiendo a lo alto y ancho del país. Los contagios totales alcanzaron los 215.000 ,casi el doble que el segundo país con más positivos, Italia, tras sumar cerca de 26.000 en las últimas 24 horas; mientras que los fallecidos son ahora 4.757. Con 84.000 de los 215.000 casos confirmados, Nueva York es un día más el epicentro de la COVID-19 en Estados Unidos y su gobernador, el demócrata Andrew Cuomo, ha manifestado que no esperan alcanzar el pico de la curva hasta finales de abril, aunque advirtió que el número de fallecidos se mantendrá alto hasta agosto.

Aunque el brote de COVID-19 en Nueva York y su área metropolitana (que incluye Nueva Jersey y Connecticut) es el que más preocupa, en las últimas horas están surgiendo otros focos en Michigan, California y Nueva Orleans (Luisiana), que enfrenta su mayor desafío desde el huracán Katrina en 2005. Con 6.424 casos confirmados, 1.498 hospitalizados y 273 muertos, Luisiana enfrenta un colapso hospitalario y una falta de respiradores. El principal sospechoso de la propagación del coronavirus en Nueva Orleans es su carnaval, conocido como Mardi Gras, que se celebró en febrero pese a las previsibles multitudes y la expansión de la enfermedad por otras partes del mundo.

Otro de los focos en aumento de la COVID-19 en Estados Unidos es el estado de Florida, que suma ya 7.700 casos confirmados y más de un centenar de muertos, cifras que hicieron que su gobernador, Ron DeSantis, se resignara finalmente a aprobar una orden de confinamiento. DeSantis tomó la decisión tras hablar con el presidente de EE.UU., Donald Trump, que ha pedido a los estadounidenses que se queden en sus hogares al menos hasta el 30 de abril. Con Florida, ya son unos 290 millones los estadounidenses con órdenes de confinamiento.

Los tripulantes y pasajeros del Zandaam ,el crucero en el que han muerto cuatro personas durante un viaje por Suramérica y en el que hay casi 200 personas enfermas con síntomas de la COVID-19- pasaron otro día sin autorización para atracar en Florida. Las autoridades locales han autorizado a la naviera el desembarco de un grupo de 10 pasajeros que requieren atención médica inmediata, aunque sigue la incertidumbre para el resto después de que DeSantis instara a la naviera, Holland America Line (HAL), a atenderlos a bordo.

DeSantis aclaró que no es que rechace a las personas enfermas de los barcos sino que no hay camas hospitalarias para ellos en el estado. Además, la Guardia Costera de EE.UU. ha advertido a los barcos con más de 50 personas que deben estar capacitados para atender a bordo “por un tiempo indefinido” los casos de enfermedades respiratorias y los que navegan con bandera no estadounidense deben pedir primero apoyo al país de la enseña. Sí fueron evacuados 1.000 militares a bordo de un portaaviones de EE.UU. atracado en Guam con un centenar de casos de COVID-19.

UNA RECESIÓN PEOR QUE EN 2008

Standard & Poor‘s advirtió este miércoles que todos los indicadores económicos del sector público en Estados Unidos están ya a la baja por el impacto del coronavirus y eso podría conllevar a rebajas de la calidad crediticia y una recesión similar o peor a la de 2008. La agencia cree que el producto interior bruto (PIB) estadounidense caerá en un 2,1 % en el primer trimestre y un 12,7 % en el segundo, con un retroceso acumulado anual que estaría al nivel de la crisis provocada por las hipotecas basuras.

Los analistas proyectan un escenario que podría ser aún peor, con una recesión que no tendría precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, con una caída del empleo y de la actividad peor que la de la “Gran Recesión” de 2008.